Casa Rosada

Con la participación de los gobernadores, el Gobierno intentó mostrar unidad para dar el puntapié al acuerdo con el FMI

Con la excepción de Horacio Rodríguez Larreta, en Casa Rosada destacaron la presencia de los gobernadores en la cumbre de Guzmán.
Stella Gárnica
por Stella Gárnica |
Martín Guzmán flanqueado por el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gabinete

Martín Guzmán flanqueado por el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, cuestionó la deuda tomada por Mauricio Macri y apuntó contra el ajuste que pide el FMI para reestructurarla. Foto: Presidencia

Tras casi tres horas de reunión abierta al periodismo y transmitida en vivo y en directo por los canales oficiales de la Casa Rosada, el Gobierno interpretó como un triunfo haber logrado que la mayoría de los gobernadores del oficialismo como de la oposición-con la única excepción del líder de PRO y jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta- enviaron representantes a la cumbre convocada este miércoles por el presidente Alberto Fernández y el ministro de Economía, Martín Guzmán, para informar al país sobre la marcha de las negociaciones con el FMI.

En su disertación tanto el Presidente como el ministro de Economía, terminaron reconociendo que el país está en un momento de inflexión para alcanzar un acuerdo para reestructurar la deuda de 44.000 millones de dólares con el FMI.

Guzmán reconoció que la negociación en este momento está empantanada y que todavía no hay acuerdo porque un pequeño grupo de accionistas del directorio del FMI, entre los que tiene poder de veto en las negociaciones -dijo sin mencionar abiertamente a los Estados Unidos- "no apoya el planteo del Gobierno argentino" para conseguir mayores plazos de pago de la deuda, la eliminación de las sobretasas, pero sobre todo, reconoció que la falta de acuerdo se debe a que "el FMI pide un ajuste que el Gobierno argentino no está dispuesto a hacer".

Más tarde, hablaron los gobernadores de Chaco, Jorge Capitanich (PJ), de Santa Fe, Omar Perotti (PJ), de Buenos Aires Axel Kicillof (FdT) y de San Luis, Alberto Rodríguez Saá -que pidió denunciar penalmente al ex presidente Mauricio Macri y al FMi por estafa y no pagar la deuda que consideró la deuda odiosa-.

Tal vez sabiendo las críticas que iba a recibir el anterior gobierno de Macri y sus aliados, el jefe de Gobierno porteño evitó asistir al convite y se reserva para una próxima reunión que el Gobierno nacional negocia con los radicales para las próximas semanas, junto a los jefes de bloque de diputados y senadores de Juntos por el Cambio.

El cónclave con la oposición será -según confirmaron altas fuentes del Gobierno a A24.com- en la semana del 15 de enero, porque algunos gobernadores se encuentran aislados por COVID y otros viajando por las vacaciones.

Todos los presentes coincidieron en el planteo del Gobierno argentino ante el FMI de reestructurar el préstamo stand By por uno de facilidades extendidas que abarque los próximos 10 años pero a partir de una baja del déficit fiscal sin aplicar un programa económico de ajuste y tarifazo sino al contrario, con crecimiento y aumento del consumo interno, producción y exportaciones.

El encuentro comenzó media hora más tarde de lo pautado, con Alberto Fernández, Guzmán y el jefe de Gabinete, Juan Manzur, sentados en la cabecera de una larga mesa con forma de herradura, con todos los representantes de las provincias y el ministro del Interior, Wado De Pedro, sentados en ambos costados.

https://twitter.com/wadodecorrido/status/1478872951248375811

Alberto abrió la presentación, como estaba previsto, y lo siguió Guzmán durante más de dos horas con la presentación de un PDF donde explicó con tono catedrático los pasos del año y medio de negociaciones que lleva estancadas con el staff técnico del FMI y los pasos que esperan para las próximas semanas.

Guzmán admitió que todavía falta el apoyo político de algunos de los gobiernos que integran el FMI que, por su estructura societaria, tienen poder de veto. Se refería a los Estados Unidos, pero también a otros países europeos que ya anticiparon su apoyo al Gobierno argentino de generar un programa económico plurianual que no contemple un ajuste y achicamiento de la economía, sino todo lo contrario, con el Estado generando crecimiento consumo interno y que la baja del déficit fiscal se financie con crecimiento económico y de las exportaciones.

Pusieron como ejemplo el crecimiento del 9% y la baja del déficit fiscal del 5 previsto al 3% este 2021 a partir de la reactivación de la economía.

Entre la tensión política con los gobernadores opositores y el apoyo de los oficialistas

Alberto Fernández y Martín Guzmán explicaron la marcha de las negociaciones con el FMI ante los gobernadores.jpg

Fue el propio Martín Guzmán en persona quien convocó personalmente a los gobernadores a la cumbre en la que todo hacía pensar que por la tensión con la oposición parecía que iba a terminar en un vaciamiento del frente contrario y una reunión con gobernadores amigos.

Pero finalmente la lista de representantes de provincias presentes tuvo a 23 de los 24 distritos. 12 gobernadores presentes, otros estuvieron comunicados on line como Alicia Kirchner, Alberto Rodríguez Saá o Gerardo Zamora.

Los opositores radicales como Gerardo Morales (Jujuy) Gustavo Valdés (Corrientes) que habían prometido apoyo al presidente Alberto Fernández finalmente cumplieron, señalan con euforia en la Casa Rosada destacando las peleas internas en la alianza opositora de Juntos por el Cambio: "Morales y Valdes enviaron a sus vicegobernadores porque se encontraban aislados con COVID", reveló una alta fuente a A24.com.

Por su parte, el gobernador radical de Mendoza. Rodolfo Suárez, que estaba de viaje en el exterior por vacaciones, terminó enviando al ministro de Economía, porque su vicegobernador también se encontraba aislado por COVID.

El único que no estuvo representado fue Rodríguez Larreta, señalaron en la Casa Rosada, mientras otros gobernadores oficialistas como el bonaerense, Axel Kicillof y el propio Guzmán, se encargaron de remarcar que el grave endeudamiento que sufre Argentina y las negociaciones con el FMI se explican por los acuerdos que generaron quienes ahora "con su ausencia se lavan las manos e intentan mostrarse distantes de las negociaciones. No sabemos si van a boicotear un acuerdo si es que lo alcanzamos", señaló Kicillof.

La conclusión generalizada en la Casa Rosada era que hoy por hoy "no hay acuerdo" con el FMI, pero que "estamos en tiempo de descuento" y esperan que se concuerde con el organismo antes del próximo vencimiento de unos 800 millones de dólares previsto para fin de enero para "no seguir pagando" y que esa cifra sea descontada del acuerdo con el organismo internacional.

"La cumbre fue un éxito y fue un mensaje no solo al pueblo argentino para que sepa sino un mensaje al FMI y a los países miembro del directorio para decirles que no vamos a firmar un ajuste ni un tarifazo", señaló una alta fuente del Gobierno a este portal.