- Combinar la comercialización por internet (e-commerce) con el delivery, realizado por los propios comercios, independientemente de las empresas de correo y logística. Un esquema similar al desarrollado por los supermercados y distribuidores mayoristas.
- Diferenciar territorialmente (según el nivel de riesgo) y por la magnitud del conglomerado urbano; estableciendo pautas para la apertura en función de distancias, transporte, concentración urbana, etc.
- Intensificar los tests de control, vinculándolos a la apertura de cada rubro comercial.
- Estructurar horarios y extensión de las actividades para evitar aglomeraciones y picos de movimiento.
- Vedar la asistencia a sus puestos de trabajo de personas mayores de 65 años o de riesgo.
Habilitar la paulatina habilitación de las siguientes actividades:
- Construcción y mantenimiento.
- Shoppings: restringiendo la cantidad de personal de cada local al 50% y de consumidores en proporción de 1 persona cada 16 m2.
- Comercios en general: atendiendo con 50% de su personal con ingreso gradual de compradores.
- Gastronomía: hasta el 50% de su capacidad, con personal reducido en igual proporción.
- Sistema financiero bancario: funcionando en todas sus operatorias, limitando la asistencia.
Desde la CAC advirtieron que de acuerdo a lo hablado con el Gobierno el martes, "esto requiere la implementación de protocolos en cada actividad, en cuya elaboración deberían participar Gobierno, especialistas en salud y representantes de las empresas y los trabajadores.