Vidal fue la única que llevó a la plana mayor de su espacio. Estuvo toda su lista de diputados, incluyendo a sus exrivales, Ricardo López Murphy y Sandra Pitta. Sobre ella, Vidal insiste: “La discusión es si entra Carlos Heller o Sandra Pitta”. Estuvo también el Jefe de Gobierno (y líder del espacio en la Ciudad) Horacio Rodríguez Larreta y el ministro de Salud, Fernán Quirós, uno de los dirigentes con mejor imagen en la Ciudad.
Santoro llevó a algunos dirigentes del peronismo porteño y a algunos candidatos de su lista. Pero de menor volumen mediático. Fue acompañado además por ciudadanos presuntamente perjudicados por la gestión de Larreta en la Ciudad (enfermeros, víctima del gatillo fácil, etc.). Las reglas del debate impedían mostrar las tribunas cuando discutían los candidatos, por lo que esa apuesta quedó deslucida.
Tanto Milei como Bregman llevaron militantes del espacio sin mayor conocimiento.
¿Cómo le fue a María Eugenia Vidal en el debate?
Si el objetivo de Vidal era mostrarse más dura frente al kirchnerismo, lo logró. De entrada pidió la renuncia de Aníbal Fernández. En el primer tema dejó entrever que le va a intentar sacar la presidencia de la Cámara de Diputados al Frente de Todos, reclamó por la coparticipación que le sacaron a la Ciudad y los criticó por el cierre de escuelas: “45 son los días de clases que le ganamos a la educación en la ciudad, contra el kirchnerismo que militó el cierre de escuelas durante todo el año pasado".
Para los votantes de López Murphy se comprometió a no subir impuestos. Y para contrarrestar a Milei planteó que el objetivo de Juntos por el Cambio es llegar a los 120 diputados para construir “una pared inmensa, que frene al Gobierno, que te miente y no te respeta”.
Milei no sería esa pared. En un tramo del debate, Milei planteó la posibilidad de eliminar la coparticipación. Vidal retrucó que para eso se debería reformar la Constitución: “No recomendaría una reforma constitucional con el kirchnerismo en el poder”, planteó. Entre líneas: ojo que Milei puede ser funcional al kirchnerismo.
Por último, Vidal intentó mostrarse un escalón por encima de los demás: no entró en disputas innecesarias, contestó las críticas cuando se las hicieron y contraatacó cuando fue necesario.
¿Cómo le fue a Santoro en el debate?
Por momentos se lo vio incómodo. Su objetivo era buscar al votante antimacrista y antilarretista. Para eso tenía que confrontar con Vidal y también con Milei. Logró lo primero, aunque Vidal pudo responder muchas de las cuestiones.
Pero Myriam Bregman monopolizó el debate con Milei y a Santoro le fue difícil darlo vuelta. Sabor amargo en los equipos de campaña. No se llevaron lo que fueron a buscar. Aunque tampoco hizo papelón.
¿Cómo le fue a Bregman en el debate?
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Myriam Bregman copó el centro del debate con Javier Milei y pareció haber conseguido lo que fue a buscar (Foto: Télam).
Rápidamente, copó el centro del debate con Javier Milei. Atacó por igual a todos, pero focalizó en el economista liberal. Eso cumplió un doble objetivo: fidelización del público propio y la idea de que hay un votante joven antisistema que puede optar entre la izquierda y la derecha sin incomodarse.
Así, forzó al economista a dar definiciones sobre temas que preocupan a los jóvenes, que podrían votar a Milei sin conocer a fondo sus opiniones.
- Cambio climático (Milei planteó que es inexistente).
- Aborto (Milei volvió a mostrarse en contra).
- Vacunas (Milei reconoció que no se vacunó).
¿Cómo le fue a Milei en el debate?
En principio, aparece como el gran derrotado de la noche. Nunca se supo qué fue a buscar al debate. Tenía que confrontar con el kirchnerismo para sacarle a Vidal aquellos votos que la consideran blanda; tenía que confrontar con Vidal para llevarse los votos de López Murphy.
Lejos de eso, eligió pelearse con Myriam Bregman y ofrecer clases de filosofía política y económica. “Estás incurriendo en 2 falacias ad hominem y de falsa asociación”, repitió varias veces. Citó a autores desconocidos por la mayor parte del público, corregía como profesor universitario…
Insistió varias veces con que él venía a sacarle a “la casta” sus privilegios y metió a todos en la misma bolsa (bien, para su público), pero logró subir al ring a Bregman innecesariamente. Consumió minutos explicando por qué estaba en contra del cambio climático y por qué decidió no darse la vacuna.
Se lo vio nervioso, inseguro, sin un discurso claro. Y el broche de oro, perdió la posibilidad de que le daba el formato de hacerle una pregunta a un rival y dejarlo expuesto. No sólo perdió un tiempo (valioso en TV), sino que quedó expuesto como alguien que no respeta las reglas que él mismo firmó.
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Javier Milei fue el gran derrotado de la noche. Se lo vio nervioso, inseguro, sin un discurso claro (Foto: Télam).
En conclusión
No hay ganadores y perdedores. Pero hay quienes cumplieron su objetivo y quienes no.
Vidal y Bregman asoman así como las que se llevaron lo que fueron a buscar.
Santoro no logró su objetivo. No fue un perdedor del debate. Pero no ganó.
Milei nunca supo qué tenía que buscar. Improvisó sobre la marcha y perdió una gran oportunidad en un formato que debía de serle favorable.
(*) El autor es periodista y politólogo. Participó de la producción de más de 20 debates televisivos. Suscribite a su newsletter www.lajungladelpoder.com.ar