Juntos por el Cambio

El futuro de Rodríguez Larreta: ¿qué va a hacer antes de empezar con su armado presidencial de 2023?

El jefe de Gobierno porteño tiene pensado concentrarse en la gestión por la Ciudad. ¿Cuáles son los caminos para construir una candidatura presidencial?
Gonzalo Prado
por Gonzalo Prado |
El jefe de Gobierno porteño en el búnker después de conocer los resultados de las elecciones.

El jefe de Gobierno porteño en el búnker después de conocer los resultados de las elecciones.

El jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tiene pensado recluirse los próximos meses en su labor en la Ciudad en donde empezara a delinear cambios, estrategias y el blindaje a la gestión que considera necesario para poder concentrarse de lleno en su candidatura presidencial, más aún después de que el resultado de las elecciones generales terminó por confirmar la “horizontalidad” de los liderazgos.

Desde antes de las generales, Rodríguez Larreta profundizó la división de tareas dentro de los sectores a los que les encargó su armado nacional. Ahora directamente hay división de provincias entre Maximiliano Corach, Carlos Pedrini, Marcelo Weschler, Augusto Rodríguez Larreta, Mauricio Colello y Lucas Delfino; todos ellos debajo de las estructuras detrás del ministro de Gobierno, Bruno Screnci Silva y el secretario de Ambiente, Eduardo Macchiavelli.

La lógica que busca imperar es la siguiente: terminar de acomodar todas las piezas para que la gestión en la Ciudad no se vea eclipsada con las actividades proselitista. De ahí los cálculos que hasta abril o mayo se podrá en un stand by todas las recorridas por el interior que realizó a provincias como La Pampa o Chubut. “Nos vamos a recluir unos meses en la Ciudad porque además de terminar de encaminar todo acá se necesita tener timming de cuándo volver a hacer política. No hay que ser precoz”, consideró uno de los funcionarios de dialogo constante con Rodríguez Larreta.

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Una de las cuestiones que restarán definir es como va a ser la expansión de gasto que se viene dentro del esquema larretista. Si en los cuatro años que comprendió la primera gestión de Rodríguez Larreta entre 2015 y 2019 se caracterizó por el uso intensivo del PMG (Plan de Mejora del Gasto) ahora se pondrá toda la carne al asador. “Siempre siendo responsables, pero hay que jugar ahora o nunca”, explican cerca del alcalde porteño.

“Que se defina todo lo que se tiene que definir en cuidad y en base a qué jugadores hay o no. Ahí veremos plan y demás para 2022”, explicó uno de los armadores. Las cuestiones que “tienen que definir” apunta a nueva estructuras, la inclusión de jugadores externos como es el intendente de Vicente López, Jorge Macri y una no menor: el embate del ala dura.

Durante uno de los tramos de la espera de los resultados, en el búnker de Costa Salguero la presidenta del PRO, Patricia Bullrich, intuyó la intención de Rodríguez Larreta de evitar hacer foco en la victoria nacional de Juntos por el Cambio y directamente irrumpió en la sala de prensa junto con otros dirigentes. Si el domingo, con un discurso intenso, le puso los puntos sobre las “íes” al jefe de Gobierno porteño ayer en el encuentro de la mesa nacional de Juntos por el Cambio volvieron a tener un dialogo cordial, pero tenso.

El ex presidente Mauricio Macri, por su parte directamente aclaró uno por uno con los dirigentes que encontraba a su paso que no se podía aceptar un dialogo con el Frente de Todos y mucho menos si el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, estaba dentro del esquema. “No hay que caer en la trampa de los acuerdos, de los consensos que nos proponen porque son especialistas en mentirnos. En especial Massa”, repitió Macri en el búnker.

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Pero esa no fue la única crítica. La moderación que practicó Rodríguez Larreta como otro de los dirigentes de Juntos por el Cambio recibió fuertes rechazos ante el escenario electoral que ocurrió. “La grieta no son las personas, son las ideas. Ellos se subieron al bondi de la moderación influenciados por las encuestas cuando tenías dirigentes con experiencia que les decían que se venía una piña”, remarcó otro de los halcones que hizo referencia a la cantidad de lugares que cerraron.

Este escenario de confrontación no sólo es esperado por el entorno más chico de Rodríguez Larreta, sino que sostienen que no les da la nafta críticos. Incluso vaticinan que son de recorrer más provincias en menor tiempo. “Sabíamos que iba a haber un decisión de los sectores más radicalizados del espacio de salir contra nosotros. E incluso lo hicieron en medios. Pero al final del día van a tener que ir a internas”, explicó uno de los armadores larretistas.

Es que tal y como contó A24.com una de las cuestiones troncales de la denominada “liga de la moderación”, tenía que ver con que Juntos por el Cambio tenga reglas claras para sus internas en todo el país para evitar que se vayan por afuera candidatos que consideran que tienen que estar dentro de la coalición.

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Dentro de esa tesitura la próxima apuesta fuerte estará centrada en lo que suceda en la elección nacional de la Unión Cívica Radical (UCR). En el centenario partido también hay una disputa entre sectores duros y moderados; después de los resultados del domino los segundos miraban con atención lo que sucedía en Jujuy en donde el gobernador Gerardo Morales perdió una banca en Diputados ante el Frente de Izquierda. “Logramos institucionalizar las PASO para resolver las candidaturas y Lousteau por los candidatos que se impusieron se erigió como uno de los grandes ganadores”, analizaban mientras contabilizaban las victorias de Martín Tetaz (CABA), Rodrigo De Loredo (Córdoba) y Pablo Cervi (Neuquén) junto a Facundo Manes.

Ese diagnostico de reglas claras es compartido por casi todas las tribus de Juntos por el Cambio. Juno con la unidad del espacio se convertirá en uno de los dogmas que se repetirán hasta el cansancio. Un punto no menor también tiene que ver con que se verá potenciado con el resultado de las elecciones del domingo.

Todos esperaban, por los números que manejaban ciertas encuestadoras, que Rodriguez Larreta se impusiera por mayor margen sobre todo en la Ciudad, algo que no sucedió. Esto generó que el mismo domingo no quedara claro el liderazgo de ninguno de los que asoman como candidatos sobre otros. “No se puede medir en esta instancia quien la tiene más larga, todos van a tener que competir y ya”, replicó uno de las caras visibles del ala dura quien puntualizó que sería un error hablar ya de candidaturas porque consideran que la sociedad les reclama otra cosa.

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