La postura británica sobre las islas
Burnham no mencionó directamente a Milei ni a la Argentina en su intervención. Sin embargo, Badenoch había planteado previamente que “no es ningún misterio que Argentina está ahora amenazando a las Malvinas” y reclamó mostrar que la soberanía del territorio “no es negociable”.
La referencia al voto de los habitantes de las islas responde a uno de los principales argumentos que utilizan los gobiernos británicos para sostener su posición.
En 2013, se realizó un referéndum en las Malvinas en el que cerca del 99% de los participantes eligió continuar bajo soberanía británica. Desde entonces, ese resultado es citado por las autoridades del Reino Unido como parte de su defensa de la situación actual del archipiélago.
Un mensaje más moderado desde el Gobierno británico
La declaración de Burnham se produjo un día después de otra intervención sobre las Malvinas en el Parlamento británico. La secretaria de Estado para el Desarrollo Internacional, Kirsty McNeill, había adoptado un tono más conciliador y planteado la necesidad de mantener abiertos los canales de diálogo con Argentina.
“El Reino Unido quiere continuar manteniendo una relación moderna y constructiva con Argentina con respecto a un rango de intereses compartidos”, afirmó.
De esta manera, mientras el primer ministro reafirmó la posición británica sobre la soberanía de las islas, otra integrante del Gobierno puso el acento en la relación bilateral y en los temas en los que ambos países mantienen intereses comunes.
El reclamo de Javier Milei y el nuevo escenario
El viernes pasado, Milei aseguró que “corren vientos favorables” para el reclamo argentino sobre las islas, luego de que Trump manifestara que estaba dispuesto a “revisar” la tradicional postura de neutralidad de Estados Unidos frente al conflicto.
Las declaraciones del presidente estadounidense estuvieron vinculadas, además, con su reclamo al Reino Unido para que incremente sus gastos destinados a la defensa y a la OTAN.
A partir de ese nuevo escenario, Milei profundizó la posición argentina y anunció que el Gobierno aplicará sanciones a las empresas extranjeras que extraigan recursos naturales de las islas, principalmente petróleo, sin autorización argentina.
La medida apunta a las actividades vinculadas con la explotación de recursos naturales en la zona y forma parte de la estrategia del Gobierno para reforzar el reclamo argentino sobre la soberanía de las Malvinas.
La respuesta de Burnham volvió a dejar expuestas las posiciones contrapuestas de ambos países, en momentos en que el tema recuperó protagonismo tanto en la agenda argentina como en la británica.