La Jungla del Poder

El semáforo de Milei en 2024: de la estabilización económica al riesgo democrático y la incógnita de lo que vendrá

¿Cuáles fueron los puntos más altos del Gobierno de Milei y cuáles los más oscuros? ¿Qué puede pasar en el 2025 electoral?

Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
El semáforo de Milei en 2024: de la estabilización económica al riesgo democrático y la incógnita de lo que vendrá (Foto: archivo)

El semáforo de Milei en 2024: de la estabilización económica al riesgo democrático y la incógnita de lo que vendrá (Foto: archivo)

Javier Milei puede transitar en paz su segunda Navidad como presidente, la primera después de un largo año de gestión. Fue un 2024 intenso, muy intenso. De marchas, contramarchas, incertidumbres, cambios permanentes. Es lo que la gente votó: un salto al vacío para dejar atrás un camino hacia el que no quería volver. Una apuesta osada. ¿Salió bien? ¿Salió mal?

El semáforo se activa. Luz verde, amarilla y roja para el primer año del gobierno libertario.

Luz verde: liderazgo, control de la calle y estabilización económica

Milei logró capear el estallido económico. Asumió con una inflación descontrolada y la hizo frenar. Como dijimos hace unas semanas, aterrizó el avión, pero a la vez lo destrozó. Ahora hay que ver si va a poder hacerlo volar de nuevo y si los heridos se pueden recuperar.

Aunque el logro más evidente es haber domado (por ahora) la inflación, hay un atributo aún más valorable: que logró liderar el país, para bien o para mal. Es un presidente que controla la agenda, impone temas, se lleva la marca y logra implementar sus políticas. Algo que definitivamente no logró hacer Alberto Fernández y que probablemente tampoco haya podido hacer Macri. Es cierto que negocia poco. ¿Se lo votó para negociar?

Logró implementar su programa de gobierno: la motosierra (con algo de licuadora), baja de la inflación y el control de las calles. Con eso alcanza, en parte. No prometió otra cosa. Y lo que prometió, lo cumplió.

Los mercados financieros le sonrieron. El riesgo país cerró en 670 el último viernes (desde los 1700 con que asumió), y si se toma la variable interanual (respecto del 20/12 comparado con el año anterior), el dólar solo devaluó el 26%, el MEP creció 15% y el blue menos de 20%. El Merval creció 164% en el año y 122% en las cotizaciones en dólares.

La brecha entre el MEP y el oficial se redujo un 52% y los bonos duplicaron o triplicaron su valor. Milei logró el superávit fiscal el día 1 (no importa el costo) y está en condiciones de empezar la fase 2 de su plan: si la actividad económica acompaña, va a poder empezar a reducir impuestos.

Si además logra eliminar el cepo en la primera parte del año, habrá más inversiones y la recuperación será más rápida.

Pero no todo es color de rosas...

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Luz amarilla: la economía no despega, el trabajo no crece y la inseguridad no cede

Tranquilos, amigos, no todo es oficialismo en esta columna. La actividad económica no se termina de recuperar. Ni siquiera hay brotes verdes. El último informe de actividad del INDEC (es de octubre y se publicó este viernes) muestra una caída del 0,7% interanual y un crecimiento de 0,6% respecto del mes anterior.

Es cierto que se desacelera la caída (el pico interanual había sido 8,4% en marzo). Pero si se mira mes a mes, se ve un estancamiento total desde mayo. Además, el freno de la caída está fundado en el crecimiento de la minería y el agro (que el año anterior tuvo sequía). Industria, construcción y comercio siguen reportando caídas récord; son los que más dan trabajo

Aunque Milei logró contener al dólar (y a la inflación), hay dudas entre los economistas respecto del atraso cambiario. El Gobierno insiste en que esos diagnósticos están errados: “La apreciación cambiaria tendría que generar pérdida de reservas o una brecha estrafalaria. O podría obligarnos a un endeudamiento que hoy no hay; o a una suba de tasa de interés para hacer caer el tipo de cambio”, dijo Milei desde Córdoba el viernes. La tasa de referencia pasó de 133% a 32% en el año.

No es lo que plantean los sectores industriales o incluso sectores del turismo. Cada vez les cuesta más competir contra productos o servicios del exterior.

"Estamos en un proceso vertical de recuperación económica que tiene todo para seguir creciendo", dice Milei. Lo mismo había dicho en abril con el "pedo de buzo". Por ahora no pasó.

Los últimos datos de pobreza muestran que se habría producido un descenso. Son números del Ministerio de Capital Humano, que sostienen que se ubicó en 38,9% en el tercer trimestre, contra 54,8% del primero. La indigencia pasó del 20,2% al 8,6%. Son números buenos, pero no dejan de ser una trampa estadística. Apenas es una recuperación de indicadores después del estallido de la megadevaluación que el propio Gobierno impulsó.

El salario promedio está en $1.146.474,18, apenas 16% por encima de la canasta de pobreza de una familia. Es decir, la mayoría de los argentinos no logra con sus trabajos formales superar la línea de pobreza, que además no incluye en su canasta el costo de la vivienda.

Una última luz amarilla tiene que ver con la inseguridad. Aunque frenó los piquetes, los robos, hurtos y asesinatos siguen conmoviendo en todo el país, en particular en el conurbano bonaerense. El Gobierno se arroga las mejoras de los índices en Rosario (¿mérito de Nación o de la provincia?). Lo cierto es que el tema está muy lejos de ser solucionado.

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La actividad económica es una de las luces amarillas que aparece encendida en el tablero de Javier Milei (Foto: archivo).

La actividad económica es una de las luces amarillas que aparece encendida en el tablero de Javier Milei (Foto: archivo).

Luz roja: jubilados, universidades y calidad institucional

Dos de los grandes perdedores del modelo libertario fueron los jubilados y el sistema educativo universitario. Segun la Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP) casi un cuarto del ajuste se explica por la menor erogación en jubilaciones. A noviembre se gastó 18% menos que el acumulado del 2023. Además, la nueva fórmula de movilidad -y el bono congelado en $70.000 para los de la mínima- garantizan que los jubilados nunca más podrán recomponer los puntos que vienen perdiendo desde 2017. Antes se actualizaba en parte por la evolución de los salarios formales. Ahora solamente se indexa por inflación. Una pareja de jubilados con un solo haber apenas cubre la mitad de la canasta básica de pobreza.

Las universidades recibieron 28% menos de presupuesto que el año anterior. Explica eso, segun ASAP, el 3% del presupuesto.

Hubo otras áreas que perdieron. Pero estos dos sectores fueron más sensible y generaron mayor impacto, especialmente teniendo en cuenta que el Gobierno no plantea ninguna solución para ellos.

Con la recuperación económica en pausa, los salarios empatando (con suerte) contra la inflación, más la pérdida de poder adquisitivo de los jubilados, hay otra variable que mete todavía más ruido: la institucional. Milei es un presidente que ganó las elecciones prometiendo terminar con el Estado, que nunca se pronunció a favor de la democracia y que plantea que las instituciones están llenas de ratas a las que hay que exterminar.

El principal problema de la gestión de Javier Milei fue la cuestión democrática y republicana. Milei decidió cerrar el Congreso y vaciar las instituciones. Fue el peor año de trabajo para el Congreso en la historia democrática reciente.

Aprobaron apenas 7 leyes de Diputados y 2 del Senado. El Gobierno mandó 24 proyectos de ley al Congreso desde que asumió. Solamente le aprobaron 3. Tuvo que vetar dos leyes importantes y estuvo todo el año intentando evitar que le revoquen sus decretos. El Parlamento solo lo logró en un caso.

Siguen vacantes los cargos de jueces de la Corte, del Procurador, del Defensor del Pueblo… Todas posiciones que necesitan aprobación por dos tercios en el Senado. Tampoco se completaron los cargos vacantes en los fueros inferiores. En un momento se presentaron candidatos y cuando esto sucedió, no tuvo como fin resolver la vacancia institucional, sino reforzar la rosca política y forzar a los gobernadores a negociar otras cosas.

No tener los números no es excusa. El rol del Gobierno es negociar hasta que salga. Sería muy grave si se avanza en la designación por decreto. Una cosa es poner en comisión al presidente del Banco Central y otra es nombrar a la cabeza de uno de los poderes del Estado que debe controlar los excesos del mismo que lo designó.

Javier Milei, tras la media sanción en Diputados a la nueva fórmula jubilatoria: "Defenderé la caja a puro veto".jpg
La calidad institucional fue el déficit principal del primer año de gobierno de Javier Milei (Foto: archivo).

La calidad institucional fue el déficit principal del primer año de gobierno de Javier Milei (Foto: archivo).

Argentina perdió en federalismo. El poder central logró condicionar a los gobernadores con el envío de recursos públicos. No hubo plata para nadie, aunque algunos grifos se abrieron para algunas provincias, que en muchos casos apoyaron al gobierno porque no les quedaba otra.

Milei hizo kirchnerismo al revés. Si Néstor y Cristina Kirchner acumulaban fondos en su caja para repartir discrecionalmente, Milei cerró la grifería y la abrió solamente en contadas excepciones para los gobernadores amigos. La necesidad de recursos durante este año fue tan grande que, aunque fueran muy escasos, los mandatarios los necesitaban.

El condicionamiento no solamente llegó de la mano de la billetera, sino también a través de las redes sociales, donde Milei hostigó a los gobernadores que se animaban a enfrentarlo, recurriendo a carpetazos, en muchos casos falsos.

Milei ninguneó también a todos los sectores que habitualmente actúan como grupo de interés sectorial. Desconoció la legitimidad de la CGT, la UIA y otros grupos empresariales. Está en su derecho porque es el presidente, y no existe mandato constitucional al respecto.

Capítulo aparte, la insólita pelea con su vicepresidenta Victoria Villarruel. Apenas estamos viendo el inicio de una disputa que traerá muchos problemas.

Milei fue autoritario. Se peleó, ridiculizó y escrachó, ya sea él personalmente o a través de su maquinaria de prensa paraestatal, a todos aquellos que piensan diferente. Es un gobierno que no tolera la crítica. Entiendo que todo esto no le importa al electorado de Milei. Tampoco les preocupa retroceder 40 años en materia de derechos humanos o en la revisión de lo ocurrido durante la última dictadura.

Esta semana, la Justicia dictó la imprescriptibilidad de un atentado de Montoneros y pidió la indagatoria de Mario Firmenich. Más allá del trasfondo legal, es un intento de equiparar los crímenes del terrorismo de Estado con los de una organización criminal común. En la medida que La Libertad Avanza mejore su representación institucional, seguramente va a avanzar sobre otros temas de su agenda: el fin del cupo femenino en el Congreso, la vuelta a la prohibición del aborto, anular el sistema de representación proporcional en el Congreso, entre otros.

Conclusión

En sus propios términos, Milei fue exitoso a la hora de gestionar. Tuvo tropiezos en el camino. Pero logró los resultados esperados. La incógnita es a futuro. ¿Podrán los argentinos estar mejor después del enorme esfuerzo que hicieron? ¿Cuáles son los límites que tiene este proyecto de poder libertario? ¿Estamos yendo a un lugar mejor? ¿Qué pasará si Milei gana la elección intermedia y logra el control del Congreso? Lo sabremos a partir de 2025.

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