Luego de las diferencias que sostuvieron en torno a la despenalización del aborto, el jefe de Gabinete, Juan Manzur recibió este lunes a la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, quien lo denunció en 2019.
Luego de las diferencias que sostuvieron en torno a la despenalización del aborto, el jefe de Gabinete, Juan Manzur recibió este lunes a la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta, quien lo denunció en 2019.
Tras las modificaciones en el gabinete impulsadas por el presidente Alberto Fernández después de la derrota electoral del Frente de Todos en las PASO del 12 de septiembre, este lunes se realizó la reunión entre Manzur, Gómez Alcorta, Jaime Perczyk (Educación) y Alexis Guerrera (Transporte).
El encuentro se dio para cumplir con la agenda pautada desde la jefatura de Gabinete. Al concluir la reunión, la funcionaria dejó en claro que la junta se celebró con la participación de otros ministros y desmintió un encuentro a solas con jefe de Gabinete.
“Junto a los ministros de Educación, @jaimeperczyk, de Transporte, @AlexisGuerrera, y a la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, @EliGAlcorta analizamos el trabajo de las tres carteras en lo referente al proceso intensificado de vuelta a clases presenciales en todo el país”, tuiteó Manzur, que incluyó esta reunión en una agenda cargada de encuentros con funcionarios y una visita a dos escuelas de Avellaneda junto al ministro de Educación.
Al salir de la reunión, Gómez Alcorta sostuvo "volvería a denunciar a cualquiera que en una situación similar lleve adelante una medida así" y agregó "lo hice en 2019, lo volvería a hacer ahora y lo voy a seguir haciendo".
Fue el primer encuentro frente a frente de la funcionaria con el reemplazante de Santiago Cafiero, después de la renuncia del último jueves de Cecila “Checha” Merchán, quien era secretaria de Políticas de Igualdad y Diversidad y, junto a Gómez Alcorta, denunciaron a Manzur en 2019, entonces gobernador de Tucumán, por "por negarle a una niña de 11 años violada el derecho a la interrupción legal del embarazo".
La víctima, Lucía, había pedido interrumpir un embarazo tras sufrir la violación por parte de su abuelastro, pero el gobierno de Manzur accedió al pedido, tras dilaciones varias, recién cuando la gestación estaba en estado avanzado y tuvieron que practicarle una cesárea a la niña, tras lo cual el bebé falleció por dificultades severas en su sistema respiratorio. El rol de Manzur en el caso “Lucía” provocó el repudio del feminismo.