Panorama

Financiamiento universitario: las claves de la ajustada victoria del Gobierno en el Congreso y una tregua que apenas sirve para ganar tiempo

¿Por qué el Gobierno logró el apoyo para el veto a la ley? ¿Qué cambió en la última semana? ¿Milei quemó la última bala de plata?

Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Financiamiento universitario: las claves de la ajustada victoria del Gobierno en el Congreso y una tregua que apenas sirve para ganar tiempo

El Gobierno logró 85 votos para evitar el veto al veto. La ley de financiamiento universitario no va a ser aplicada gracias al poder de veto presidencial y a la falta de consensos entre la oposición. La alianza del Gobierno con el PRO y algunos gobernadores independientes fue clave para que Milei no sufriera otra derrota política. Fueron semanas de tensas negociaciones en las que quedaron en claro algunas cosas.

1. El Gobierno está blindado

A pesar de tener mayoría absoluta en las dos Cámara del Congreso, la oposición no logra ponerse de acuerdo para frenar determinadas iniciativa del Poder Ejecutivo o para imponer su propia agenda en el Congreso.

2. El Gobierno ya hace política

El Gobierno supo tener cintura política para maniobrar en una situación profundamente adversa. El peso del lobby del sector universitario es mayor que el de los jubilados. Pero aún así pudo resolver la situación. Hasta el lunes la votación estaba perdida. En 48 horas lograron revertir el resultado.

3. El costo de la votación

La votación le salió cara. Tuvo que comprometer un aumento especial para los docentes universitarios, un piso garantizado para los que menos cobran y un retroactivo hasta abril.

4. La relación con el PRO

Quedó expuesta la dependencia que tiene el Gobierno de sus aliados del PRO, que por segunda vez casi lo dejan a las puertas de una derrota parlamentaria. La anterior había sido el rechazo al DNU que aumentaba los fondos para la SIDE. Esta vez hubiera sido un golpe al centro del programa económico del Gobierno que es la eliminación del déficit fiscal para contener la inflación. Por primera vez, el PRO podría haberle soltado la mano en un tema muy sensible.

5. El acuerdo con los gobernadores

El Gobierno consolidó la alianza con algunos gobernadores.

  • Osvaldo Jaldo de Tucumán aportó a sus tres diputados.
  • Nacho Torres logró mover a los suyos (uno a favor y una abstención) para sumar su granito de arena.
  • Los misioneros -muy críticos del gobierno- decidieron abstenerse.
  • Claudio Vidal (de Santa Cruz) ayudó con un voto.
  • Raúl Jalil (Catamarca) no insistió para que su diputada Fernanda Ávila vaya a Buenos Aires a votar; su papá está internado con pocas chances de sobrevida. Hubiera votado a favor de la insistencia.
  • Una cordobesa no viajó por estar con Covid.

En cambio, perdió el apoyo del sanjuanino Marcelo Orrego. Sus diputados votaron contra el veto.

6. Ganó tiempo: ¿por cuánto tiempo?

La votación demostró las dificultades que tiene el Gobierno para sostener el apoyo de los 87 héroes que garantizaron el veto de la reforma jubilatoria.

Pero le permitió ganar tiempo en un Congreso, donde tienen todo en contra. Ese tiempo lo necesitan para poder darle más horas de vuelo al plan económico y sostener la expectativa de los mercados. En la medida que el Gobierno logre resultados económicos va a poder sostener apoyos políticos. El gran problema -siempre- es que pasa si esos resultados no llegan.

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