La Jungla del Poder

La drástica propuesta que analiza un presidenciable K para terminar con el déficit y la inflación

Un paper exclusivo al que accedió A24.com esboza una arriesgada idea para ponerle fin a la inflación. Un precandidato ya la tomó y analiza implementarla. El debate por la herencia del gobierno de Cristina Kirchner y una encuesta que lastima a la casta política.
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Un documento hace una innovadora propuesta para bajar la inflación (Foto: Archivo)

Un documento hace una innovadora propuesta para bajar la inflación (Foto: Archivo)

La propuesta llegó a manos de un importantísimo dirigente del Frente de Todos que aspira a ser bendecido por Cristina Kirchner en la carrera presidencial de 2023. No solo la leyó y la discutió con su autor. Se animó a deslizarlo a través de los medios: “Hay que eliminar la moneda de papel”, planteó en una entrevista reciente.

La propuesta implica pedirle (¿u obligar?) a la gente que cambie todos sus billetes por una moneda digital que será la única habilitada para operar en el país.

El dirigente en cuestión es Jorge Capitanich, gobernador de Chaco y exjefe de Gabinete de Cristina Kirchner. Desde hace al menos un año está trabajando en el desarrollo de un programa de gobierno para ser candidato en 2023; busca el aval de la vicepresidenta. Sus allegados creen que ella podría bendecirlo por su experiencia de gestión y capacidad de trabajo, que contrasta con la de Alberto Fernández.

Capitanich fue el primero en plantear la posibilidad de ir hacia una “moneda digital”. Esto sería implementar de manera compulsiva una nueva moneda 100% virtual que sirva para cualquier tipo de transacción, siempre a través de dispositivos móviles.

A24.com tuvo acceso exclusivo al paper en el que se inspiró para lanzar esa idea y que permitiría -según su autor- terminar con el déficit fiscal y con la inflación en la Argentina en muy poco tiempo porque reduciría la evasión a cero, aumentaría la recaudación y equilibraría las cuentas del Estado.

Este mismo programa económico lo tienen en su escritorio funcionarios de Horacio Rodríguez Larreta, analistas de la Coalición Cívica y fue presentado a Facundo Manes. Esta semana se discutió con un expresidente del Banco Central y con el titular de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires Adelmo Gabbi.

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Capitanich busca ser candidato en 2023 y ya analiza una novedosa iniciativa para combatir el déficit y la inflación (Foto: archivo).

Capitanich busca ser candidato en 2023 y ya analiza una novedosa iniciativa para combatir el déficit y la inflación (Foto: archivo).

Qué es el PAD y quién es su creador

Se trata de la implementación del Peso Argentino Digital (PAD), un instrumento que fue diseñado por Carlos María De los Santos, economista chaqueño, exdirector del Banco de Chaco y actual presidente de la Fundación Inclusión Productiva. Fue jefe de campaña de Capitanich en 2007 y mantiene una relación de amistad desde hace años con el gobernador.

El paper -al que accedió A24.com y que será publicado como libro en marzo del año que viene- plantea una nueva “herramienta” para “liberar las trabas que han impedido crecer integralmente y en forma sostenida”. Según dice el documento, esta digitalización compulsiva permitiría:

  • Lograr una mayor recaudación tributaria sin cargarles a los actuales aportantes. Por el contrario, bajar impuestos y que permita tener un Estado presente sin déficit fiscal”.
  • Tener financiamiento destinado a incentivar el consumo, el comercio, los servicios, la industria, la producción e incluso atender el propio sector público, sin recurrir a la emisión monetaria o al endeudamiento externo".

Según el trabajo, “el déficit fiscal es un problema que existe y hay que solucionarlo”. Para eso se propone "una solución que no nos obligue a optar por gastar menos o aumentar los ingresos".

"Con la estructuración del PAD, reemplazando los billetes y monedas para realizar los cobros y pagos por la moneda digital vía sistema financiero, se logra una solución sencilla y de aplicación inmediata. No requiere cambios de normas y/o leyes y como veremos en el desarrollo del que hemos denominado Beneficio Fiscal, permite lograr una mayor recaudación tributaria por crecimiento de las operaciones financieras y la eliminación de la marginalidad", explica el paper.

El documento además desliza que sería conveniente sacar algunos ceros a la moneda. “Nos obliga a reflexionar sobre si no es la oportunidad para sacarle mínimamente dos dígitos a la actual al momento de la reconversión”, dice el documento.

Por último, plantea algunas ventajas:

  • "Es implementable desde el sistema financiero, permitiendo una inmediata instrumentación utilizando sus estructuras y la tecnología que poseen".
  • "No requiere emisión monetaria".
  • "No implica costos para el Estado".
  • "Direccionaría el Circulante Monetario Recuperado, desperdigado en poder del Público y los Bancos, a créditos de consumo, capital de trabajo e inversiones productivas, públicas y privadas".
  • "(...) Permitirá, mínimamente, triplicar la capacidad crediticia de los Bancos".
  • "Posibilita remunerar las inversiones financieras a tasa real positiva, permitiendo fortalecer el valor del peso digital, estimulando el ahorro y desincentivando los flujos hacia el dólar u otras inversiones especulativas".
  • "Permite que las Entidades Financieras, cubriendo sus gastos y obteniendo ganancias para su crecimiento patrimonial, presten a tasas de interés no mayor a la inflación (menor a la de los depósitos a PF).
  • "Quedando todos los movimientos monetarios registrados se elimina la evasión Impositiva, lo que permite lograr una mayor recaudación sin nuevos tributos y ajustes, regularizar el mercado laboral informal y concomitantemente redistribuir la carga tributaria actual priorizando la producción y el consumo".

Claro que la propuesta choca contra la política. ¿Hasta qué punto la gente va a aceptar que cambien sus billetes por una app de celular? ¿No podría fomentar más aún el mercado negro? El autor deslizó en charlas privadas: “Quizás no lo vamos a hacer nosotros ahora, pero en dos años lo va a estar haciendo Estados Unidos”.

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“Quizás no lo vamos a hacer nosotros ahora, pero en dos años lo va a estar haciendo Estados Unidos”, afirmó el autor del proyecto.

“Quizás no lo vamos a hacer nosotros ahora, pero en dos años lo va a estar haciendo Estados Unidos”, afirmó el autor del proyecto.

Mirar al pasado, mirar al futuro

Cada vez son más los sectores políticos, tanto en el peronismo como en la oposición, que están mirando a futuro para ver cómo pueden resolver los problemas económicos que se van a heredar. Incluso con propuestas que puedan parecer inaplicables.

  • Milei propone cerrar el Banco Central.
  • Los equipos técnicos de Juntos por el Cambio se reunieron esta semana en las fundaciones Pensar, Alem, Hanna Arendt y Encuentro Republicano. Faltaron economistas del PRO.
  • Emmanuel Álvarez Agis (que supo ser el economista de mayor confianza de Alberto Fernández y sigue cercano al peronismo) está presentando un programa para devaluar, aumentar retenciones y subir salarios.
  • Massa intenta como puede capear el temporal, con el poco margen político que tiene, mientras su vice desliza algunas ideas más disruptivas que el resto del Gobierno tiene que salir a desmentir.

Mientras tanto, Cristina Kirchner elige mirar al pasado. Lo volvió a hacer en el acto del día de la militancia en La Plata. Ofrece como alternativa volver a los años en que “el pueblo fue feliz”, es decir su gobierno. Aunque los datos no dicen lo mismo.

Cristina insiste en público y en privado que su gobierno fue muy bueno para la gente. "El tercer gobierno kirchnerista fue malo para los angurrientos, no para la Argentina", planteó.

"Acá lo único nuevo somos nosotros, que cambiamos Argentina después de 2001", dice y toma para eso falsamente estadísticas que abarcan incluso el período presidencial de Eduardo Duhalde y lo hace propio.

Es cierto que al terminar el gobierno de Néstor Kirchner todos los indicadores socioeconómicos habían mejorado sustancialmente. Es obvio: se venía de la peor crisis de la historia argentina. Sin embargo, cuando se analizan sus dos presidencias, las cifras son desalentadoras.

Según datos del observatorio social de la UCA (que nadie puede acusar de “gorila”) durante los 8 años de gestión de Cristina Kirchner prácticamente ningún indicador socioeconómico mejoró de manera sustancial en la Argentina.

  • Los hogares en “riesgo alimentario” pasaron de 12,8% en 2007 a 12,3% en 2015 (venía de 30,8% en 2004).
  • Los hogares con “Ingresos insuficientes” crecieron de 33,9% a 35,7% (venía de 53% en 2004).
  • Los hogares con capacidad de ahorro bajaron de 17,1% a 14%.
  • Los hogares con planes sociales crecieron de 11% a 30,6%.

¿Qué pasó con el empleo en los años de Cristina?

  • Los empleos “plenos de derechos” eran 43% en 2007 y fueron 43% en 2015.
  • El empleo precario bajó de 34,2% a 31,9%.
  • Los empleos “sin aportes” (es decir, en negro) crecieron de 48,7% a 50,6%.
  • La media de ingresos laborales mensuales bajo de $8389 en 2007 a $7931 en 2015, medidos en pesos constantes. Es decir, durante los mandatos de Cristina Kirchner los salarios perdieron contra la inflación.

¿Qué pasó con el acceso a la vivienda e infraestructura?

  • La “tenencia irregular de vivienda” era en 2007 de 13,2%; en 2015 bajó a 11,6% (aunque en el conurbano subió 1 punto).
  • La “vivienda inadecuada”. era de 3,1% en 2007; en 2015, de 2,8%.
  • La “vivienda precaria” bajó de 15% a 12,3%.
  • El hacinamiento cayó de 9,2% a 7%.
  • Los hogares sin conexión a red de gas se mantuvieron estables (de 27,4% a 26,6%).

Sí hay que destacar que bajaron considerablemente los hogares sin acceso a agua corriente (de 16,2% a 11,3% y con una baja pronunciada de 7 puntos en conurbano).

Cristina, junto con Guillermo Moreno, se encargó de romper el INDEC. La UCA empezó a medir pobreza e indigencia a partir de 2010. Es decir, los datos están incompletos. Pero en los 5 años en que se midió, los datos muestran resultados bastante mezquinos.

  • Hogares con Necesidades Básicas Insatisfechas: pasó de 12,6% en 2010 a 11,4% en 2015 (la metodología empezó ese año).
  • Indigencia: de 6,4% a 5,3%.
  • Pobreza: de 28,2% a 29%.
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Cristina Kirchner, durante el acto en La Plata (Foto: Télam).

Cristina Kirchner, durante el acto en La Plata (Foto: Télam).

La crisis del sistema

Por último, ya que Cristina dice que éramos felices en su gobierno, el estudio también mide también la felicidad. En 2007, 8,7% dijo sentirse poco feliz, mientras que en 2015 el ranking de infelicidad subió a 11,2%.

“Podemos volver a hacer esa Argentina porque ya la hicimos. La gente tiene que decidir si quiere a hacer esa Argentina que alguna vez tuvieron", dijo al cerrar el acto del Día de la Militancia.

En algo tiene razón. Quizás lo más grave es que ninguno de los gobiernos que vino pudo mejorar esos índices mediocres que dejaron los gobiernos de Cristina; los empeoraron.

Quizás por eso la última encuesta de la Universidad de San Andrés muestra un panorama desolador para la democracia argentina. No hay ningún dirigente que tenga imagen neta positiva. El mejor ubicado es Larreta con -8% de aceptación. Macri y Cristina están muy abajo en la tabla con -33% y -43%. Peor está Alberto Fernández, con una imagen neta negativa de -54%.

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