Pero ahora, trascendió una tercera factura, de Agustín Issin Hansen a Marcelo Grandío, por un solo vuelo que suma 3.000 dólares. En este caso, no figura la empresa de Grandío, sino que el vuelo fue vendido directamente al periodista como persona humana.
La factura se encuentra fechada el 9 de marzo, más de un mes después, que el día en el que se facturó la del vuelo de ida, el 4 de febrero último.
"¿Por qué digo que para la justicia esto es trucho? Primero, porque la paga Grandío, el amigo de Adorni, que no voló en el vuelo", planteó Nicolás Wiñazki y apuntó a otra diferencia por la diferencia en el precio de los dos vuelos: mientras el primero costó 4.830 dólares, el segundo salió 3.000 dólares. "Si la primera factura es el 4 de febrero, ¿cómo es que la segunda es del 9 de marzo?", preguntó el periodista de A24.
"Para la Justicia, esta factura, es trucha o posiblemente fraguada. Es trucha o posiblemente fraguada. La primera factura era del 4 de febrero y la había emitido la empresa que alquiló el avión", apuntó Wiñazki.