Wado De Pedro sorprendió en una entrevista al afirmar que "es muy difícil que se juegue la Copa América en Argentina en estas condiciones". Así, el ministro del Interior marcó la cancha sobre la toma las decisiones en la Casa Rosada, con la influencia del kirchnerismo puro.
La decisión se tomó luego de una semana en la que el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero y la ministra de Salud, Carla Vizzotti, señalaran que "no había riesgo epidemiológico" con los estrictos protocolos que pidieron a la Conmebol y ratificaban el compromiso del gobierno argentino de organizar copa.
Pero el Presidente explicó el cambio de postura al señalar que "los lugares que la Conmebol elige como posibles sedes, esto es CABA, Córdoba, Mendoza, Mar del Plata y Santa Fe, están todas en alerta epidemiológica" y agregó que "muchos de esos lugares a pesar de estar en alerta los gobiernos locales no le prestan mucha atención a la alerta epidemiológica por eso vuelven a las clases presenciales".
El presidente Alberto Fernández se mostró enojado con la Conmebol por haberse anticipado a anunciar la suspensión después de escuchar las declaraciones mediáticas de De Pedro el domingo a la noche, sin esperar la notificación oficial con la que iba a ser convocado hoy por el gobierno nacional.
Alberto -en declaraciones radiales a la AM990-, también manifestó su enojo con los gobernadores de las provincias elegidas como sedes de la Copa América que : CABA, Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Mar del Plata, porque al terminar el confinamiento estricto de 9 días, incumplen del decreto presidencial que las declara en alarma epidemiológica, y decidieron volver a las clases presenciales.
"Ya al riesgo interno que tengo, voy a sumarle más riesgo, es cierto que viene poca gente pero con que venga uno infectado es un problema. Además, vienen vacunados con una vacuna china que no está autorizada en Argentina que es Sinovac", advirtió el Presidente que atribuyó la suspensión a que si autorizaba el campeonato se tenía que poner a discutir con (los gobiernos de) Mendoza, Córdoba, Santa Fe o Mar del Plata y CABA.
De esta manera, el Presidente reconoció que la disputa política entre nación y provincias llevó a suspender la Conmebol a días de su realización, decisión que tomaron el domingo durante una reunión en Olivos con Wado De Pedro y Santiago Cafiero.
Las contradicciones con el kirchnerismo
Pero la argumentación oficial también fue contradictoria.
Mientras Alberto y Cafiero salieron a aclarar que se trató de una decisión epidemiológica al ver que esas provincias volvían a las clases presenciales aumentando el riesgo epidemiológico, Lammens admitió que se trató de “un mensaje" a la sociedad Argentina que no vería bien suspender las clases pero se avalaba la continuidad del fútbol internacional con la llegada de delegaciones extranjeras al país.
Lammens recordó que el martes (pasado) hubo una reunión con el Presidente y el secretario de la Conmebol para evaluar la situación. "La realización no representaba un riesgo sanitario porque son sólo 10 planteles que se iban a manejar en burbujas y no iban a tomar contacto con nadie", había explicado.
Pero "el mensaje en una situación sanitaria muy difícil para la sociedad argentina, era horrible si se realizaba", afirmó Lammens este lunes.
En la entrevista al canal C5N el domingo a las 23, De Pedro reveló que estuvo "conversando (ayer) con el presidente Alberto Fernández sobre la situación sanitaria de todas las jurisdicciones, y en particular de Buenos Aires, Tucumán, Mendoza, Córdoba y Santa Fe, y siendo coherentes con el cuidado de la salud vemos que es muy difícil que se juegue la Copa América en nuestro país".
Minutos después -sin haber sido notificada oficialmente de la decisión-, la Conmebol anunció por las redes sociales (Twitter) la suspensión del campeonato en Argentina.
Este lunes, horas después, formalizaba con un comunicado la nueva sede elegida será Brasil, pese a que supera a Argentina en cantidad de contagios y muertes.
Al final, antes de la reunión en la Casa Rosada, la Conmebol terminó anunciando por Twitter que cambiaba a la Argentina por Brasil, como la nueva sede de la Copa América. Aquí quedan las disputas internas y la grieta vuelve a surgir sobre la administración de la pandemia.