La ley de Financiamiento Universitario fue sancionada en agosto de 2025. (Foto: UBA)
La disputa por los fondos para las universidades
La movilización se produjo en medio del enfrentamiento entre las universidades nacionales y el Gobierno por el presupuesto destinado al funcionamiento de las instituciones, los salarios de docentes y nodocentes y las becas estudiantiles.
La ley de Financiamiento Universitario fue sancionada en agosto de 2025, pero el presidente Javier Milei la vetó. Luego, el Congreso insistió con su aprobación al reunir los dos tercios necesarios en ambas cámaras.
El Poder Ejecutivo finalmente promulgó la norma, aunque condicionó su aplicación a la disponibilidad de partidas presupuestarias.
Participaron docentes, nodocentes, estudiantes y autoridades de la universidad, en medio del conflicto con el Gobierno por los recursos para las instituciones públicas. (Foto: UBA)
El conflicto también llegó a los tribunales. El 6 de octubre, el juez federal Martín Cormick declaró inconstitucional el artículo del decreto 759/2025 que había habilitado la suspensión de la ejecución de la ley y ordenó al Gobierno cumplirla de manera inmediata. La administración nacional apeló esa resolución.
El presupuesto 2027, otro punto de conflicto
La discusión por los recursos universitarios también se proyecta sobre el tratamiento del Presupuesto 2027 en el Congreso. La propuesta del Gobierno contempla transferencias por $7,7 billones para las universidades, mientras que las instituciones reclaman una asignación de $11 billones.
Desde el Ejecutivo sostienen que cualquier incremento del gasto debe ser compatible con el equilibrio fiscal. Las autoridades universitarias, en tanto, buscan reunir apoyos entre los bloques opositores y los gobernadores para incorporar mayores partidas.
En ese escenario, referentes de las universidades advierten sobre el deterioro de las condiciones salariales y materiales y la creciente tensión dentro de las instituciones. También alertan sobre la posibilidad de que se profundicen las medidas de protesta si no se alcanza una respuesta al reclamo presupuestario.