Lo de Kulfas perjudica la intención del presidente y del gobierno en general de bajar los decibeles de la interna con el kirchnerismo, dicen en el entorno presidencial y agregan que “eso no justifica lo que hizo". Por eso el presidente le pidió la renuncia.
En Rosada están muy enojados con Kulfas: “Si no dejamos de pelearnos no hay 2023” para el peronismo señalan, e insisten con que no hay una sumisión de Alberto Fernández a Cristina Kirchner en la toma de decisiones, sino que lo que hizo el presidente al echarlo, es evitar una ruptura del Frente de Todos; eso hubiera complicado aún más la gobernabilidad.
Temen en Casa Rosada de que antes de asumir el nuevo ministro de Desarrollo Productivo, Daniel Scioli -algo que se concretará el próximo lunes 13- tenga que dedicarse a dar explicaciones a la justicia, por la sospecha que quedó instalada sobre la construcción de una obra pública central para el desarrollo energético del país y que hizo recordar denuncias contra anteriores gestiones del kirchnerismo.
Fuego oficial contra los empresarios que remarcan los precios
Representantes de la Asociación Empresaria Argentina. (Foto: AEA)
Y en ese marco, la lucha contra la inflación fue el eje con el que Alberto Fernández buscó cerrar filas en la interna con el kirchnerismo.
Así ante la falta de resultados en la política contra la inflación, el Gobierno en su conjunto, salió al cruce de las críticas de empresarios que no creen en el plan de precios cuidados con el que insisten el ministro de Economía, Martín Guzmán y su nuevo secretario de Comercio Interior, Guillermo Hang.
A las críticas lanzadas el lunes por Cristina Kirchner contra el empresario supermercadista Federico Braun, el presidente y otros funcionarios salieron a cuestionar a los empresarios que “remarcan los precios”.
En diálogo con periodistas acreditados en la Casa Rosada el martes, Alberto Fernández reclamó “responsabilidad” a los empresarios que como Braun, participaron ese mismo día de la cumbre de AEA, y lo siguieron otros funcionarios de la jefatura de gabinete con términos más duros, que acusaron de “canallada” las declaraciones de los empresarios.
Se sumó el secretario de Relaciones parlamentarias de la jefatura de Gabinete y dirigente del Movimiento Evita, Fernando Chino Navarro: “La risotada de Braun cuando le preguntan qué hacer ante la inflación, lo sentí como un insulto a todos los argentinos que en millones van a supermercados, almacenes a comprar y no les alcanza la plata”.
“Tenes muchas dificultades para ver qué comprar y aparece el dueño del producto que sí tiene plata, y dice yo remarco y se ríe, o sea, es una canallada”, enfatizó Navarro a periodistas acreditados en Casa Rosada.
Y culminó: “Como gobierno tenemos responsabilidad obviamente, tenemos que frenar este tipo de accionar que hoy Braun con absoluto desparpajo e irresponsabilidad moral lo expresó y además otros se rieron. Espero que estén arrepentidos”.