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POLÍTICA

Miedo argentino a la vacuna rusa contra el COVID-19: ¿la Sputnik V es realmente peligrosa?

Miedo argentino a la vacuna rusa contra el COVID-19: ¿la Sputnik V es realmente peligrosa?
Un trabajador médico ruso administra una inyección de la vacuna experimental en Moscú (Foto AP / Alexander Zemlianichenko Jr).

Miedo, desconfianza, alegría y esperanza. El anuncio de la adquisición de 20 millones de dosis de la vacuna rusa Sputnik V por parte del Gobierno trajo aparejado un sinfín de emociones en la opinión pública y la sociedad argentina.

La división es evidente. Algunos la ven como una pronta solución a la crisis sanitaria, emocional y económica, principalmente luego de que Rusia anunciara que alcanzó un 92% de efectividad en los primeros ensayos de la Fase 3. Otros la ven como un experimento humano, una verdadera ruleta rusa, desconfían de los resultados de las pruebas y temen por sus futuros efectos adversos. Detrás de todo, hay tintes de desinformación.

Las principales autoridades nacionales comentaron en los medios la trascendencia del acuerdo que logró la secretaria de Acceso a la Salud de la Nación, Carla Vizzotti, en su viaje al país liderado por Vladimir Putin.

"La discusión no es sólo si vamos a tener una vacuna, sino cuándo. La vacuna debe ser segura y eficaz, pero también hay una cuestión de tiempo, porque ganar dos o tres meses es incalculable en términos sanitarios, económicos, sociales y políticos", dijo el ministro de Salud de la provincia de Buenos Aires, Daniel Gollan.

Mientras que Vizzotti afirmó que “el mundo está firmando contratos a riesgo para tener la posibilidad de contar con las vacunas cuando se aprueben", el presidente Alberto Fernández aclaró "no me importa quién la produce, se terminó la Guerra Fría. Lo único que me importa es ponerle fin a la pesadilla de la pandemia”.

Del otro lado, científicos y ciudadanos argentinos consideran que la aprobación es un hecho y que Sputnik V no tiene la suficiente solidez sanitaria como para ser inyectada. Es más, el Gobierno sufrió cortocircuitos internos por la cláusula de obligatoriedad de la vacuna. Sin embargo, tras una fuerte controversia, decidieron no hacerla compulsiva y confiar en la voluntad individual.

La voz final la tendrá la ANMAT. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica espera los resultados de la Fase 3 de todas las vacunas que se están probando en el mundo. Es esta entidad la que, al estilo de un emperador romano, moverá el pulgar arriba o abajo y definirá el tablero.

A favor y en contra: la opinión sobre la vacuna en números

Encuesta por vacuna contra el COVID-19 (Fuente: consultora Move Group)
Encuesta por vacuna contra el COVID-19 (Fuente: consultora Move Group)

Una encuesta de la consultora Move Group -realizada en la Ciudad de Buenos Aires sobre 600 casos- relevó que el 37% de los porteños encuestados no estaría dispuesto a recibir la primera versión de la vacuna contra el SARS-CoV-2; el 34% aceptaría vacunarse; un 24% no sabe si se supeditaría al tratamiento y un 5% prefirió no contestar.

A nivel nacional, con un relevamiento de 1.000 encuestados, el 51% de los argentinos afirma que la vacuna disponible debería ser de aplicación obligatoria, mientras que el 44% cree que debería ser opcional. El restante 5% no sabe.

Encuesta nacional por vacuna contra el COVID-19 (Fuente: consultora Move Group)
Encuesta nacional por vacuna contra el COVID-19 (Fuente: consultora Move Group)

“Si la vacuna llega con una aprobación de la OMS, de la Agencia Europea, de la ANMAT, de la FDA no habría problema. No podés estar seguro de que no haya efectos adversos en tan poco tiempo, pero es el riesgo que hay que correr”, consideró Roberto, uno de los encuestados.

“La vacuna rusa no pasó por todos los protocolos para que sea aprobada. Nadie en el mundo le compró a Rusia la vacuna y nosotros somos el Conejillo de Indias, ni el Presidente se la daría. Están probando si sirve con un país del tercer mundo”, comentó Paula, otra de las personas consultadas.

Sputnik V: ¿la vacuna cumplió con el procedimiento sanitario correcto?

Argentina reservó 20 millones de la vacuna rusa Sputnik V (Foto: archivo).
Argentina reservó 20 millones de la vacuna rusa Sputnik V (Foto: archivo).

El pasado 11 de agosto, Putin sorprendía al mundo al anunciar que una de sus hijas había participado en los ensayos de la Sputnik V. Es más, el 27 de ese mes, la joven recibió la segunda dosis.

“La Sputnik V tiene un estudio de Fase 1 y 2 publicado en The Lancet que demuestra una buena respuesta de anticuerpos neutralizantes, que tiene efectos adversos leves y comunes como la fiebre”, afirmó el infectólogo Eduardo López a Télam. Sin embargo, aclaró que fue probada en “pocos pacientes, 72, y de un seguimiento corto de 42 días, que es la limitación que presenta el estudio”.

Fue esa misma revista científica la que -el pasado 7 de septiembre- puso en duda las conclusiones del estudio. En una carta abierta firmada por una treintena de investigadores, el científico italiano Enrico Bucci cuestionó la verosimilitud de los datos por posibles "incoherencias" y "puntos preocupantes".

Por su parte, Denis Logunov, el doctor al frente del equipo del Centro Gamaleya que desarrolló el antígeno, rechazó “categóricamente las acusaciones sobre la falta de fiabilidad de los datos estadísticos".

"El Centro presentó a The Lancet el protocolo clínico completo y todos los datos recogidos en el transcurso de las investigaciones científicas", antes de la publicación y "estos datos fueron sometidos a un control minucioso de los relectores de la revista", añadió.

Esa misma semana, las autoridades rusas empezaron a probar la vacuna entre 40.000 habitantes de Moscú, y dieron inicio a la Fase 3: la prueba masiva de la efectividad. Es más, a fines de octubre, Rusia se convirtió en uno de los primeros países del mundo en pedir a la Organización Mundial de la Salud (OMS) la precalificación de su vacuna contra el nuevo coronavirus.

Esta mañana, desde la cuenta oficial de Twitter de la Sputnik V, afirmaron haber alcanzado un nivel de efectividad contra el COVID-19 de 92%. Además, señalaron que no se presentaron “eventos adversos inesperados durante los ensayos".

Tiempo: la variable en juego en la lucha contra la pandemia

Terminar con la pandemia lo más pronto posible es la piedra angular del impulso temprano de una vacunación contra el coronavirus. A24.com dialogó con Carlota Russ -ex secretaria de la Comisión de Infectología de la SAP, infectóloga pediátrica de la Fundación Hospitalaria y miembro del Comité de Expertos presidencial- sobre los efectos colaterales que puede traer el acortamiento de los tiempos de prueba de la vacuna.

“El Gobierno está haciendo contactos para tener la mayor cantidad de posibilidades. Algunas vacunas están más desarrolladas que otras. Las de AstraZeneca y Pfizer están evaluando los datos de la Fase 3, y la vacuna rusa también está terminando esa fase. Con esos datos, la ANMAT evaluará la eficacia y seguridad”, explicó.

Sobre los tiempos de desarrollo, Russ indicó: “Es la primera vez que una vacuna se aprueba tan rápido. Normalmente necesitan un tiempo no menor de dos o tres años para evaluar cuánto dura la inmunidad y qué pasa con la seguridad, pero para eso se necesita tiempo y el mundo necesita una vacuna rápida".

Sin embargo, "en el país se aseguró, con la ley en el Congreso, que no se va a utilizar ninguna vacuna que no esté aprobada en el ANMAT. La primera que llegue y sea aprobada se va a usar”, completó Russ.

Del otro lado, las dudas científicas

La vacuna rusa Sputnik V requiere de dos dosis: una azul y otra roja (Foto: archivo),
La vacuna rusa Sputnik V requiere de dos dosis: una azul y otra roja (Foto: archivo),

Algunos profesionales reniegan de la seguridad de la vacuna rusa y la de AstraZeneca porque utilizan material genético, algo nuevo en la creación de las vacunas. Pero, ¿es esto peligroso?

"Las técnicas de las vacunas son diferentes, algunas son novedosas, pero tienen un perfil de seguridad que se midieron en la Fase 1 y Fase 2. La vacuna rusa usa dos tipos de adenovirus que son no replicativos, que no pueden replicarse en el ser humano y que no tendrían un efecto adverso", consideró Russ, miembro del Comité de Expertos presidencial.

Russ reconoció que "los tiempos no dan para ser tan cuidadosos como hemos sido con otras vacunas. Algunos riesgos seguramente se van a tener que correr, pero serán los menores posibles y ninguno va a estar relacionado con lo genético. Es una solución, nada es absoluto y todo se va a ir comprobando".

Sin embargo, del otro lado, las dudas persisten. A24.com se comunicó con el cardiólogo Enrique Pautasso para consultarle sobre las posibles implicancias negativas de las nuevas vacunas.

"Lo que se quiere administrar a la población no son vacunas tradicionales, sino que se intentaría a través de un genoma estimular respuestas en nuestro sistema inmunológico. No se conocen los beneficios y los daños de estos compuestos ya que en la historia de la medicina nunca se administraron", explicó.

Sobre los tiempos de aprobación, Pautasso declaró: "Habitualmente, una vacuna demanda un tiempo que varía entre 2 y 30 años para su desarrollo y aprobación en el mercado. Es imposible establecer en 6 meses los beneficios, los efectos secundarios y el tiempo de inmunidad que logra esta sustancia".

Un fantasma científico que circunda al proyecto es la posibilidad de que genere la infertilidad masculina. "Esta vacuna actuaría sobre una enzima (ACE2) que está fuertemente concentrada en los testículos. Algunos genetistas afirman que van a inhibir la espermatogénesis y los hombres que se inyectan podrían quedar estériles. Las enzimas también están en el corazón, riñones y pulmones y no se conocen los efectos", dijo.

Según el profesional, todavía resta saber si las vacunas son efectivas contra una nueva cepa del SARS-CoV-2, como la que surgió recientemente en la segunda ola de contagios en España. "Si el virus produce mutación en el antígeno, la coraza del virus, la vacuna no sirve para nada. Si sólo cambia la cadena de ADN, la vacuna sirve.Todavía no se sabe", consideró.

Vacunación masiva y obligatoriedad

El discurso político del gobierno nacional mostró cortocircuitos sobre un punto clave: la obligatoriedad. La misma secretaria de Acceso a la Salud, Carla Vizzotti, debió dar vuelta el timón y terminó asegurando que “ninguna vacuna contra el COVID será obligatoria”. Pidió "calma a la sociedad" y dijo que "es el momento de superar cualquier grieta".

Por su parte, el ministro bonaerense Daniel Gollan restó trascendencia a las críticas. "Tiene mil veces más riesgo tomar paracetamol que aplicarse cualquier vacuna. Las vacunas son extremadamente seguras. El 99% de la gente se va a querer vacunar. Los que hacen ruido son locos sueltos", señaló.

Mientras tanto, Argentina prepara la campaña de vacunación gratuita más grande de su historia. Resta saber cuál de todas las candidatas del mundo logrará cruzar primero la meta sanitaria.

Quiénes tendrán prioridad en la vacuna contra el COVID:

  • Personal de salud
  • Mayores de 60 años
  • Mayores de 18 años con factores de riesgo
  • Oficiales de Policía
  • Docentes
por Jesica Mihelj
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