DESPUÉS DE LA CADENA NACIONAL

Milei ratificó el rumbo hacia 2027 y aseguró: "Voy a redoblar la ortodoxia"

El mandatario volvió a hablar públicamente tras la cadena nacional en la que anunció medidas vinculadas con Malvinas. El mandatario aseguró que las "exportaciones nacionales" le permiten "ser un jugador importante de manera geopolítica para avanzar en el reclamo de nuestra soberanía sobre Malvinas".

El presidente Javier Milei volvió a hablar ante empresarios tras la cadena nacional de anoche. (Foto: Presidencia).

El presidente Javier Milei volvió a hablar ante empresarios tras la cadena nacional de anoche. (Foto: Presidencia).

El presidente Javier Milei participó este viernes en Misiones del 47° Congreso del Instituto de Altos Ejecutivos de Finanzas (IAEF). El encuentro, considerado una de las principales cumbres empresarias y corporativas del año, se desarrolla desde este jueves en el hotel Loi Suites de Puerto Iguazú.

Acompañaron al mandatario, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.

El jefe de Estado abrió su discurso al advertir por la "credibilidad" y señaló que "fue poco honrada por la política". "Destruyeron la palabra del estado y la moneda. Tuvo que venir el primer presidente liberal-libertario para recomponer la moneda", señaló Milei.

En cuanto a las elecciones de 2027: "Me pasé toda mi vida predicando lo que había que hacer, no voy a llegar a este momento para borrar con el codo lo que escribí con la mano".

"No tiene sentido flexibilizar la política macroeconómica", manifestó y explicó que "si tuviera una política monetaria laxa, la inflación la tendríamos a la vuelta de la esquina y mi compromiso es terminar de una vez y para siempre con la maldita inflación".

Acompañaron al mandatario, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. (Foto: Presidencia).

Acompañaron al mandatario, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el canciller Pablo Quirno; el ministro de Economía, Luis Caputo; y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem. (Foto: Presidencia).

"Mi contrato con los argentinos es cuatro años con opción a ocho, pero después de eso yo tengo que irme a ganar la vida en el sector privado", indicó al recordar que renunció a su jubilación de privilegio. En ese sentido, planteó que si "por un capricho electoral" modificara su "forma de actuar", en ese caso, señaló que sus "conferencias" pasarían a tener un "precio" que "se vuelve cero".

En esa línea, aseguró: "Voy a redoblar la ortodoxia. No voy a cambiar ni la política fiscal ni la política monetaria: voy a seguir con equilibrio fiscal y voy a seguir apretando la cantidad de dinero hasta derrotar la inflación".

Al cuestionar nuevamente al empresario Javier Madanes Quintanilla, dueño de Fate, indicó: "Vamos por más gente como Luminagro, que quiere un país en serio, que nos vaya bien a todos y no por un estafador que se abusaba de 48 millones de argentinos".

El mandatario subrayó que tras ganar las elecciones su Gobierno fue por las "reformas imposibles" y ejemplificó con la modernización laboral. Sobre esa normativa, afirmó que "ni siquiera los militares se animaron a hacer, nosotros lo hicimos".

"El año que viene les vamos a ganar porque dudo que los argentinos sean tan tontos de querer volver al pasado. Por eso lo más importante para tomar decisiones en estos próximos años es observar de dónde venimos, dónde estamos y hacia dónde estamos yendo", sostuvo.

Milei observó que el "kirchnerismo hizo caer la economía cuando el mundo crecía a tasas más altas". "Nosotros estamos logrando hacer crecer nuestra economía con un crecimiento global un poco más retraído", contrastó al ratificar que es un presidente "especialista en crecimiento económico con y sin dinero".

El RIGI y Malvinas

El presidente destacó el RIGI por haber generado "un caudal de inversiones que nunca se vio en nuestro país con más de 45.000 millones de dólares en inversión ya aprobados y más de 150.000 millones de dólares a la espera de aprobación".

"Estamos hablando de 200.000 millones de dólares que van a ser invertidos en nuestra economía durante los próximos años para potenciar distintos sectores con mucho potencial como la generación de energía, la minería, la infraestructura, la tecnología y la siderurgia. Sectores que van a expandir aún más nuestras exportaciones nacionales. Y que, dicho sea de paso, nos permite ser un jugador importante de manera geopolítica y avanzar en el reclamo de nuestra soberanía sobre Malvinas", remarcó.

El mandatario volvió a tomar la palabra un día después de la cadena nacional en la que anunció medidas para sancionar a las empresas petroleras que busquen operar en las islas Malvinas y la construcción de una base naval en Tierra del Fuego.

Los tres relatos que desmintió el presidente

El presidente ocupó el resto de su discurso para desmentir "tres relatos" a los que le adjudicó "empañar" la tarea del Gobierno. "Ninguna de las tres resiste el análisis de los datos", rechazó.

En esa instancia, cuestionó a quienes hablan de una supuesta "crisis de desempleo" y reclamó que esos sectores solo se centran en el "empleo formal". "Los trabajos que se pierden es producto del cierre de empresas no competitivas que defendían la protección estatal o del sector público", recalcó el mandatario y planteó que esos puestos "se generan genuinamente en otros sectores que se encuentran en franco crecimiento". "Se han creado 500.000 puestos de trabajo durante nuestro gobierno", insistió.

Luego se refirió al "segundo relato" al referirse a la mora. "Al no existir el crédito durante tanto tiempo, las entidades de crédito debieron aprender a otorgarlo nuevamente. Es decir, debieron recalibrar sus mecanismos de evaluación de riesgo. Como les dije antes, por años los bancos se dedicaron a prestarle al Estado en lugar de a la gente y perdieron el conocimiento de clientes", planteó.

En ese sentido, analizó que el "resultado esperable" obtenido fue "un nivel de morosidad que se soluciona únicamente mediante la negociación entre deudores y acreedores".

"Están pidiendo el rescate del usurero, de no creer", reprochó el mandatario al criticar las propuestas de la oposición y analizó que "el mercado está resolviendo por sus propios mecanismos las vicisitudes de este nuevo paradigma crediticio". "Una intervención no haría más que empeorar las cosas", cuestionó.

Respecto del tercer relato, apuntó contra el diputado Martín Lousteau, sin mencionarlo explícitamente, al atribuirle decir el superávit fiscal era algo negativo. "Quiere decir que si el sector público está en superávit, el sector privado está en déficit", explicó la crítica del legislador opositor.

"Se olvidó en la cuenta que ese déficit del sector privado es la diferencia entre entre inversión y ahorro, y la verdad es que nos encanta que la inversión le gane al ahorro, es más, si el sector público está en equilibrio y hay un boom de inversiones. Seguramente también va a haber un déficit de cuenta corriente, que lo interesante es que va a ser todo financiado por el sector privado", expresó el mandatario al indicar que en ese contexto habría crecimiento económico.

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