El martes, el jefe de Estado participará de un encuentro con rabinos, visitará la Iglesia del Santo Sepulcro y asistirá por la noche a la ceremonia central por el Día de la Independencia israelí, que incluye el tradicional encendido de antorchas. Su regreso a la Ciudad de Buenos Aires está previsto para el miércoles por la mañana.
En paralelo a la agenda oficial, el Gobierno argentino buscará avanzar en temas sensibles como la cooperación judicial en el marco de los atentados contra la AMIA y la embajada de Israel en Buenos Aires. También se espera que se retome el debate sobre el traslado de la embajada argentina a Jerusalén, una promesa que Milei reiteró públicamente y que podría concretarse durante 2026.
La gira se inscribe en una estrategia del oficialismo para profundizar la relación bilateral con Israel y marcar un cambio de rumbo respecto de administraciones anteriores.