“Hoy las encuestas marcan que existen tres tercios y se consolida una mirada intermedia entre dos propuestas que fracasaron. La del pasado y la de la actualidad. Tanto el kirchnerismo como el macrismo son extremos que trabajan juntos para profundizar la grieta y evitar el diálogo”, señaló el dirigente.
“Con Massa tengo una buena relación. Creo, además, que es un hombre que pertenece a una generación de dirigentes que puede gobernar Argentina en algún momento. Pero él cree en las internas y yo apuesto a generar un consenso”, fundamentó
“La clave para recuperarnos pasa por devolverle poder de compra a los ciudadanos y liberar la inversión. La deuda es hoy uno de los problemas más serios que se generaron, es cierto que no había hasta 2015 porque al otro gobierno no le prestaban, pero ahora está y eso es muy grave”, apuntó.