Le pregunté al senador cómo había vivido la demostración de fuerzas que hicieron La Cámpora y el cristinismo duro el 24 de marzo pasado, en medio de la interna feroz desatada en el oficialismo. Esto me dijo:
“A mí me parecen muy importantes las movilizaciones para aquellos que tienen una vocación pública y que los dirigentes y las militancias encuentren buenas excusas para que la participación no quede limitada a las redes sociales. La movilización tiene una épica y una mística muy importante. Ahora bien: en el Siglo XXI, la medición de fuerzas volcada en quién tiene mayor capacidad de movilización en los espacios públicos se encierra cada vez más en los sectores dirigentes y nos aleja del electorado y los ciudadanos de pie, que tienen otra agenda. Si sólo vamos a medir fuerzas en cuanto a capacidad de movilización, eso también va a significar una disminución en nuestro volumen de seducción hacia los más jóvenes, que están pidiendo otro tipo de relacionamiento entre la política y el electorado, lejos de las formas tradicionales entre las cuales está la movilización callejera”.
-Pregunta obvia: ¿corren el riesgo de ser funcionales a expresiones tipo Milei?
-Esos fenómenos hay que observarlos. ¿Qué es lo que genera tanta atracción en tantos jóvenes? Creo que pasa por el concepto de libertad. Desde el Frente de Todos deberíamos trabajar más en profundizar ese concepto. Veo mucha relación entre lo que expresa Milei y lo que fue, quizás, la última etapa de la UCeDé, cuando la sumó Carlos Menem al gobierno. De hecho, uno de los hombres que más asesoran y acompañan a Javier es Carlos Maslatón, que ha sido un dirigente muy importante de la UCeDé. Alguien muy inteligente, por cierto. A mí me gusta esta irrupción de una idea libertaria que incomoda y descoloca lo que ha sido la construcción del macrismo, porque pone en tensión y obliga a que se definan algunos conceptos del proyecto de país, la política económica o el relacionamiento con el mundo, que claramente ha generado –así como nosotros tenemos nuestros problemas internos- roces muy expuestos dentro del macrismo. Uno de ellos tiene que ver con el despliegue de Milei, con quien no comparto muchísimas cosas y algunas pocas que sí. Es innegable que se trata de una persona inteligente, muy formada, que se mueve muy bien en la manera de comunicar y que es notable el impacto que genera en la juventud. Lo puedo decir porque tengo cinco hijos, tres de ellos adolescentes… No son militantes activos, pero la presencia de Milei está muy fuerte en la conversación que tengo con ellos, como no lo están muchos otros dirigentes ni nuestro propio frente electoral.