Peronismo vs. peronismo

Tras la marcha de San Cayetano, el Gobierno se debate cómo retener el control de la calle

Juan Grabois se acerca a los piqueteros de izquierda y la CGT mantiene su marcha del 17 de agosto. Gremios ya piden reabrir paritarias.
Nicolás Poggi
por Nicolás Poggi |
La marcha de San Cayetano en reclamo de Paz

La marcha de San Cayetano en reclamo de "Paz, pan y trabajo".

Télam

La postal de este domingo de la marcha por San Cayetano podría anticipar el escenario que afrontará el Gobierno tras la asunción de Sergio Massa: el de la ruptura con algunos movimientos sociales aliados que podría devenir en una pérdida del control de la calle, un síntoma que el peronismo nunca se permite tener.

El malestar de organizaciones piqueteras como la UTEP de Juan Grabois -que reclama la aplicación de un salario básico universal que la Casa Rosada no está dispuesta a dar- se extiende también a algunos sectores de la CGT que no están dispuestos a desactivar la movilización del 17 de agosto, pese a los esfuerzos en esa dirección del nuevo ministro de Economía.

Un panorama que se agudiza si se suma la decisión de los movimientos sociales opositores de mantenerse en la calle a la espera de que Massa los reciba y les brinde soluciones a su múltiple pliego de demandas. Grabois está cada vez más cerca de esa alineación.

Sergio Massa informará prioridades de inversión y techos de gastos a ministerios
Ministro de Economía, Sergio Massa.

Ministro de Economía, Sergio Massa.

Mientras tanto, distintos gremios presionan para reabrir paritarias a partir del sostenimiento de los altos índices de inflación. El jueves, el Indec dará a conocer el índice de alza de precios de julio. Nadie espera que haya bajado. Todo lo contrario.

El descontrol con los aliados de la calle es cada vez mayor. Pero vamos por partes.

La marcha por San Cayetano

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Juan Grabois amenaza con irse del Frente de Todos (Foto: NA).

Juan Grabois amenaza con irse del Frente de Todos (Foto: NA).

Este domingo, organizaciones aliadas al Gobierno como la UTEP, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Somos Barrios de Pie y el Movimiento Evita (que forman parte del Estado con cargos en el Poder Ejecutivo y el Congreso) marcharon desde la iglesia de San Cayetano, en Liniers, hasta la 9 de Julio, donde hicieron un acto para expresar sus reivindicaciones.

La movilización fue la continuidad de una tradición que todos estos grupos iniciaron en 2016, cuando eran oposición a la administración de Mauricio Macri. Ahora, aunque integran el círculo oficialista, no se privaron de plantear demandas como el salario básico universal, un tema que ya es un dolor de cabeza en el Frente de Todos y que, a juzgar por los lineamientos presentados, Massa no tiene pensado aplicar.

“Es urgente la implementación del salario universal”, dijo en ese acto Juan Carlos Alderete, referente de la CCC y diputado del oficialismo. En la misma línea se había expresado, minutos antes, Gildo Onorato, del Movimiento Evita. La posición de Grabois no hace falta recordarla: llegó a decir que dejarían la “sangre” en la calle por esa medida.

“Los Cayetanos”, tal como se los conocía en tiempos de Cambiemos, marcharon este domingo junto a organizaciones opositoras como la CTA Autónoma y ATE, ambas en pie de guerra con el Estado, y que tienen idéntica postura sobre la necesidad de aplicar un ingreso universal para paliar las desigualdades de base. Esas son las señales que dan los aliados.

Los piqueteros opositores

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Belliboni y Grabois, juntos.

Belliboni y Grabois, juntos.

Pero eso no es todo. Grabois y los suyos podrían sumarse a la movilización que el miércoles hará hacia Plaza de Mayo la Unidad Piquetera, el conjunto de organizaciones donde despuntan el Polo Obrero, de Eduardo Belliboni, y Barrios de Pie-Libres del Sur, conducido por Silvia Saravia.

A una semana de la asunción de Massa en Economía, el sector se movilizará a las puertas de la Casa Rosada y el Palacio de Hacienda para reclamar el incremento de los programas sociales, el aumento del salario mínimo y un bono de emergencia de 20 mil pesos para los sectores más vulnerables, entre otras demandas. Le habían pedido a Massa una audiencia el jueves pasado. Ahora, si no hay respuestas, amenazan con un acampe.

El Movimiento de los Trabajadores Excluidos (MTE), de Grabois, y la propia UTEP ya coincidieron con los “troskos” (como le dice el kirchnerismo) en distintos reclamos a favor del salario básico universal. El acercamiento entre ambos polos es cada vez mayor.

La situación preocupa al Gobierno porque el Frente de Todos tiene varios diputados del Frente Patria Grande, que es el brazo político del sector de Grabois: entre ellos están los diputados nacionales Natalia Zaracho, Itai Hagman y Federico Fagioli, la legisladora bonaerense Lucia Klug y la diputada porteña Ofelia Fernández.

La moderación de la CGT

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La CGT asistió al acto de renuncia de Sergio Massa en el Congreso.

La CGT asistió al acto de renuncia de Sergio Massa en el Congreso.

Mientras tanto, la CGT se debate entre el equilibrio y los reclamos al Gobierno para que encuentre soluciones a la inflación y la especulación en los precios.

La dilatada marcha del 17 de agosto, que irá desde el Obelisco hasta la Plaza de los Dos Congresos, se mantiene “firme”, según aseguran desde la conducción de la central, aunque Massa está haciendo esfuerzos por desactivarla como un gesto “político” para el inicio de su gestión. Después de todo, la CGT es oficialista.

Hábil, el nuevo ministro de Economía ya los convocó el jueves próximo a una reunión con empresarios para analizar entre todos posibles medidas contra la inflación y alcanzar acuerdos. Acaso el tigrense sueñe con replicar la postal presidencial de Cristina Kirchner, que en los tiempos de gloria de su gobierno solía mostrarse con Hugo Moyano a un lado y con Héctor Méndez, de la UIA, al otro.

Entre los temas de discusión, los gremios quieren que se siga abasteciendo la actualización salarial a través de las paritarias, a contramano del ingreso salarial de emergencia que reclama el kirchnerismo.

Como fuera, si la CGT termina marchando el 17 de agosto será una derrota política para el Gobierno (y para Massa, que quiere -y necesita- mostrar el respaldo de todos los sectores).

El reclamo por paritarias

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Entre los gremios que ya activaron la reapertura de la discusión salarial están Comercio (el sindicato con más afiliados del país), la Uocra y los municipales porteños, que tenían acuerdos firmados recientemente por un 60% de aumento en varios tramos. Es sugestivo porque los tres son aliados del Frente de Todos.

A la vez, en el interior hay paros de distintos gremios de estatales, docentes y de la salud en provincias como Santa Fe, a cargo de la administración justicialista de Omar Perotti.

Las bases están inquietas, y el peronismo de este tiempo no le encuentra la solución a la crisis económica. Quizás sea demasiado para los hombros de un solo ministro.

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