La Jungla del Poder

La kryptonita de Sergio Massa y los ocultos límites de su "superpoder"

Sergio Massa asumió con "poderes especiales" y apoyos impensados. Pero aparecen en el horizonte peligrosas debilidades y amenazas.
Pablo Winokur
por Pablo Winokur |
Sergio Massa y sus superpoderes (Foto: Tweet oficial)

Sergio Massa y sus superpoderes (Foto: Tweet oficial)

En algún momento fueron enemigos íntimos. Fue Sergio Massa el que bloqueó las aspiraciones re-reeleccionistas de Cristina Kirchner, la “Cristina eterna”. También dijo que iba a meter presos a “los chorros” de la Cámpora. Pero fueron otros tiempos. Hoy, Cristina y Sergio son socios políticos (¿por amor o por espanto?) y saben que la suerte de uno está atada a la del otro. El plan económico que presentó Sergio Massa (“hoja de ruta”, prefiere decirle) fue trabajado durante largo tiempo junto a Cristina Kirchner.

“No se arma un plan económico en una semana. Todo lo que se presentó está consensuado políticamente”, aclararon desde los dos campamentos. Massa y Cristina. No hay fisuras, al menos por ahora.

Cristina sabe que no le quedaban muchas alternativas. Para sobrevivir políticamente necesita que el Gobierno de Alberto Fernández termine su mandato. Al ritmo que iba, había serias chances de que eso no pasara. Desde un primer momento ella advirtió que la gestión no iba para ningún lado. Entendió que el problema no eran los funcionarios, sino el propio Presidente. Necesitaba alguien que pudiera darle ritmo a la gestión.

Por eso habló de “funcionarios que no funcionan”, o planteó que se “busquen otro trabajo”. La bronca siempre fue con Alberto. Intentó rodearlo mejor: propuso a Manzur como Jefe de Gabinete, avaló peronistas clásicos con mucha gestión encima (Aníbal, Scioli, Domínguez...), aceptó en silencio a Batakis.

En esa hipótesis, el problema no era el rumbo que Guzmán le quería dar a la economía. “Nos mintió todo el tiempo, se tomó dos años para acordar con el FMI, dos años para la segmentación de tarifas…”, dicen cerca de la vice. El problema no era el rumbo, sino la velocidad de la toma de decisiones. Y el problema de fondo ahí era Alberto; no Guzmán.

Sergio Massa piensa lo contrario a Cristina en casi todo. Cristina acepta sus recetas. Y siempre el cálculo electoral aparece en el medio: la lectura en el kirchnerismo es que si a Massa le va bien y llega bien plantado a 2023, igual ella (o quien ella elija) le gana en una interna. No hay nada que temer.

La kryptonita no es ella. Massa tiene otros fantasmas que podrían hacer que su gestión naufrague...

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Cristina Kirchner y Sergio Massa, juntos antes de ser ministro de Economía

Cristina Kirchner y Sergio Massa, juntos antes de ser ministro de Economía

Los "Poderes" de Massa

Un (supuesto) superpoder de Massa (además de mover botellas con la mente) es el conocimiento pleno del funcionamiento del Estado. Hace más de 10 años que se prepara para ser presidente. Fue funcionario, intendente, jefe de gabinete, diputado, presidente de Diputados, jefe de campaña. Ganó, perdió, armó equipos técnicos...

Aunque le pusieron el apodo de “ventajita” -que le impuso Macri- tiene buena relación con todo el arco político. También con sindicalistas y dirigentes. Si la Argentina necesita salir de la grieta, necesita también a alguien que le haga de puente. Ojo: una cosa es tener buena relación cuando sos un comentarista de la realidad y otra distinta cuando toca tomar decisiones que pueden afectar a unos y a otros. Por ahora algunos de sus amigos le creen. "En unos días bajó el riesgo país de 3000 a 2300", festejan en su entorno.

“No es economista. ¿Por qué hay un ministro de economía que no es economista?”, critican en la calle. Los problemas de la economía argentina son políticos. Ningún Premio Nobel puede resolverlos. Si los problemas son políticos, los tiene que resolver un político. Todos saben lo que hay que hacer; la pregunta es cómo hacerlo sin que estalle el país en el medio.

Otro "superpoder" de Massa es que parece haber encontrado la manera de tener el apoyo de Cristina Kirchner. No es ni va a ser un apoyo demasiado explícito. Una foto con ella, un par de tweets de la Cámpora, un abrazo con Wado de Pedro... No es mucho, pero con eso alcanza. Cuentan quienes lo vieron en los últimos días que Massa solo suspende conversaciones para hablar con Cristina. Al resto, les contesta por chat.

Por último, el superpoder legal y político que tiene que ver con el rol que le asignaron en el Estado. Tiene a su cargo un ministerio elefantiásico que maneja (casi) todos los resortes de la economía. Menos de los que quería; muchos más de los que tuvo nadie en el loteado Gobierno del Frente de Todos

Hasta acá lo bueno, las fortalezas y oportunidades. Pero como todo superpoder, también están las kryptonitas.

La Kryptonita de Sergio Massa

Solucionado el problema “Cristina” (¿estará 100% cerrado?) aparece otro limitante en el horizonte: el Presidente es Alberto Fernández.

Lo planteó el diputado massista y exministro Daniel Arroyo en MMD, por A24: “La estructura administrativa es un embudo que termina en el Presidente. Hay un actor muy fuerte en este ministerio (por Massa) pero todo es un embudo que termina en el Presidente”. Fue una forma de decir que el presi no queda dibujado, pero también una advertencia.

En otros términos, por más celeridad que le ponga Massa a la gestión, si el Presidente no firma, no hay medidas que se puedan tomar. Algo de esto se vio quizás los primeros días de gestión. La supergestión se frenó con los primeros anuncios.

Alberto Fernández y Sergio Massa, juntos en la Casa Rosada para relanzar el gobierno.jfif
Hoy, la principal

Hoy, la principal "kryptonita" de Massa parece ser el propio presidente, Alberto Fernánde (Foto: Presidencia).

Y así, hoy la principal kryptonita de Massa parece ser el propio presidente, Alberto Fernández. Alberto “Frenández”, como dijo un funcionario peronista que ya no soporta al primer mandatario. Algunos ejemplos de cosas que pasaron estos días con el armado del equipo de Massa (que iba a estar listo entre el lunes y martes pasado):

  • El nuevo ministro tenía la idea de fusionar estructuras gubernamentales para dar un gesto de austeridad en la política ante el ajuste que se venía. Lo frenó Alberto Fernández.
  • Aparecen quejas sobre la lentitud para escribir y redactar resoluciones que tienen que ver con la "hoja de ruta" que planteó Massa.
  • Massa quería agilizar la gestión en Energía. También consensuado con Cristina. La idea era reemplazar a Darío Martínez y poner en su lugar a Federico Bernal, hoy titular del Enargas, kirchnerista de buena relación con Massa. Alberto dudó y lo frenó. Fue uno de los temas que hablaron Alberto y Massa en la visita exprés a Santa Fe este viernes.
  • Tenía pensado a una mujer de Salta para la Secretaría de Minería. Antes del anuncio, Alberto Fernández organizó una visita exprés a Catamarca y recorrió una minera de litio; casualmente el litio es una de las apuestas de Massa para mejorar el perfil exportador argentino. Así frenó el cambio: la hoy secretaria de Minería de la Nación es la catamarqueña Fernanda Ávila.
  • Más atrás en el tiempo, tanto Massa como Cristina pedían cambios en el Banco Central. En todo el oficialismo coinciden en que Miguel Pesce, el presidente del BCRA, es un “funcionario que no funciona”. Cristina Kirchner lo critica desde el día 1. Massa lo había pedido como requisito para asumir en el área económica. Los gobernadores también lo tienen en la mira. Y hasta Martín Guzmán lo acusaba por su lentitud. “¿Qué destino podemos tener con un radical manejando el Banco Central?”, ironiza un hombre que lo trató. Pero Pesce es hombre de Alberto y sigue en el Central.

Alberto es garante de la unidad y a la vez su principal traba. Si no delega, el Frente de Todos se termina.

Capítulo aparte es lo que pasó con Gabriel Rubinstein, que había sido confirmado el viernes a la mañana como viceministro de Economía por “fuentes oficiales”. Misteriosamente, a la noche algo cambió. ¿Fue la difusión de los tweets rabiosos contra Cristina y Alberto? ¿Se arrepintió Rubinstein? ¿Nunca estuvo del todo cerrado? Por ahora, poco se sabe. "No confirmo ni descarto", fue la respuesta oficial del massismo durante el fin de semana. Y otra pregunta adicional. ¿Por qué se difundió algo si no estaba del todo confirmado?

El martes el nuevo ministro va a ver el primer límite real de su gestión. Hasta ahora todo fueron noticias buenas (o neutras). Se va a sentar con cada uno de los ministros a "darles la programación hasta fin de año, para que conozcan las prioridades de inversión y los techos de gasto". Es decir, va a blanquear por dónde pasa el ajuste.

A "SuperMassa" lo persigue otra kryptonita tan importante como la de los eventuales roces con sus socios políticos: es la kryptonita roja que le afecta a su propia personalidad: sus ganas de ganar siempre, de figurar y sus ambiciones por conquistar el premio mayor.

Hoy tiene el desafío de gestionar con un perfil más bajo. Y de reconvertirse. Porque el desafío es mostrar resultados, aun a costa de perder popularidad e imagen en un primer momento. ¿Lo logrará?

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