Luego de participar del Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, el presidente Javier Milei encabezó este lunes una reunión de Gabinete en la Casa Rosada en un contexto atravesado por las tensiones internas dentro del oficialismo.
La reunión del Presidente con sus ministros se realizó luego de la homilía del arzobispo de Buenos Aires Jorge García Cuerva por el 25 de Mayo, en medio de las tensiones dentro de La Libertad Avanza.
Luego de participar del Tedeum por el 25 de Mayo en la Catedral Metropolitana, el presidente Javier Milei encabezó este lunes una reunión de Gabinete en la Casa Rosada en un contexto atravesado por las tensiones internas dentro del oficialismo.
La cumbre con ministros y funcionarios se desarrolló tras varios días de fuertes disputas políticas entre el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el asesor presidencial Santiago Caputo, dos de las figuras de mayor peso dentro del entorno libertario.
La reunión en Balcarce 50 se produjo luego de una jornada de actos oficiales por el 25 de Mayo, donde Milei se mostró públicamente junto a todo su Gabinete, aunque visiblemente alejado de la senadora Patricia Bullrich, que llegó y se marchó por separado.
La reunión también se desarrolla después de las críticas planteadas durante el Tedeum por el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien dejó un mensaje dirigido a toda la dirigencia política.
“Basta de arengar la división y la polarización”, reclamó el religioso durante la ceremonia celebrada en la Catedral Metropolitana frente al Presidente y sus ministros.
Además, García Cuerva pidió trabajar para “curar las parálisis sociales” y reclamó mayor atención hacia jubilados, personas con discapacidad, trabajadores precarizados y sectores vulnerables.
Además, advirtió sobre el clima de división y cuestionó la fragmentación social: “Algunas frases pueden ser tomadas aisladas para alimentar la fragmentación”.
En uno de los tramos más contundentes de su homilía, García Cuerva sostuvo que toda la sociedad tiene parte de responsabilidad en la crisis social actual. "Un poco somos todos responsables. Tenemos la enorme responsabilidad de ayudar a curar tantas parálisis personales, familiares y sociales”, afirmó.
El arzobispo también hizo especial foco en los sectores más vulnerables y pidió no dejar afuera a quienes atraviesan situaciones críticas. “Nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes, comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados, y tantos más”, remarcó.
Las palabras del líder de la Iglesia porteña se dieron en medio de los reclamos sociales por el ajuste económico y frente a la presencia de las principales autoridades del Gobierno nacional en la Catedral Metropolitana.