La
encuesta nacional de mayo de Reyes-Filadoro registra alrededor de 20% de
votantes que todavía no han definido su voto. El 87% de estos votantes evalúa
negativamente la situación del país y cree que la economía va a estar peor que
ahora en los próximos 12 meses. El 66% atraviesa una situación económica
adversa en su hogar. El 74% se siente decepcionado con el gobierno de Mauricio
Macri y el 92% desconfía de la capacidad del gobierno para corregir el rumbo de
la economía.
La
encuesta indica que este segmento de votantes sufre en carne propia la crisis
económica y tiene un claro perfil opositor al gobierno de Mauricio Macri. Si
las elecciones fueran hoy, la mitad se inclinaría por un candidato opositor, un
cuarto votaría al oficialismo y un cuarto no sabría a quién votar.
Sin
embargo, a diferencia del resto, los indecisos están más preocupados por la
corrupción que por la inflación y el 67% cree que Cristina es culpable de los
delitos por los que está siendo procesada en la justicia.
Los
datos demuestran que estos votantes se enfrentan al difícil dilema de tener que
elegir entre darle una segunda oportunidad a un gobierno que los defraudó y al
que consideran “inepto” en el manejo de la economía, o elegir a la fórmula que
secunda la ex presidente Cristina F. Kirchner, a quien consideran culpable de
haber malversado fondos del Estado y preferirían olvidar. ¿Primará el miedo a un colapso de la economía
o primará el rechazo a Cristina?
Esta
situación está siendo desaprovechada por los candidatos que proponen una alternativa
capaz de superar el maniqueísmo que imponen las dos principales fuerzas. Las dudas
y dilaciones del ex ministro de economía, Roberto Lavagna y la dificultad de
lograr el consenso deseado sumando el apoyo de los radicales díscolos y del
socialismo, debilitaron su candidatura.
Aún
no está claro cómo va a repercutir en el electorado el pase de Massa a las
huestes del kirchnerismo. Sus votantes tienen un perfil similar al de los
indecisos: personas poco informadas, con escaso interés en la política que
deciden su voto en los días previos a la elección. Aunque son personas muy críticas del gobierno
de Macri, tienen un fuerte rechazo por Cristina y una imagen positiva de María
Eugenia Vidal. Predecir el comportamiento de los votantes de Massa es tan
dificil como pronosticar qué va a pasar con el dólar en los próximos meses.
Massa
enfrenta ahora el desafío de retener a la mayor cantidad de votantes y sumarlos
a su nueva causa. Un porcentaje significativo de su electorado con un perfil
“anti k”, podría migrar hacia Cambiemos o ser seducido por Consenso Federal, la
fuerza que encabeza el ex ministro de economía.
Cristina
genera tanto apoyo y devoción en un tercio de la población como rechazo y odio
en el extremo opuesto. En medio de este fuego cruzado queda atrapado el resto
de los votantes que se debate entre la razón y la emoción, entre un hombre que
se presenta a sí mismo como un líder moderno, mesurado y racional, y una mujer
que se muestra audaz, apasionada y sensible.
Muchos votantes llegarán al cuarto oscuro sin saber a quién votar. ¿Se guiarán por la razón o por la intuición? Si el gobierno logra contener al dólar y mostrar señales de recuperación económica, el rechazo emocional que genera Cristina podría ser más gravitante que los sinsabores de la crisis económica.
(*) El autor es director de la consultora Reyes-Filadoro