La propiedad, que perteneció a Julio Bocca, tiene dos pisos, un parque con jardín, una zona de juegos, pileta y un gimnasio. "Cuando la vi dije 'wow, la quiero'", exclamó el coreógrafo.
Flavio detalló que contrató a un arquitecto para remodelar todos los espacios, pero hubo un detalle que hizo mantener tal cual estaba originalmente.
"El arquitecto quería tirar un árbol y yo le dije que lo dejara en el medio, porque da unas paltas increíbles, que con al precio al que están, un día me voy a poner en la puerta a vender”, bromeó.