Durante la madrugada del domingo 27 de enero del corriente, se habría dado lugar a un hecho aberrante de violencia de género y abuso de poder en el restaurant “El Águila” de Santa Rosa de Calamuchita ubicado en la provincia de Córdoba.
Durante la madrugada del domingo 27 de enero del corriente, se habría dado lugar a un hecho aberrante de violencia de género y abuso de poder en el restaurant “El Águila” de Santa Rosa de Calamuchita ubicado en la provincia de Córdoba.
El propietario del establecimiento, Diego Mihalik, más conocido por su paso en el programa “Cuestión de peso” como “El Vikingo”, habría golpead salvajemente a una empleada suya, Nazaret Regner, quien desempeñaba allí tareas de productora de espectáculos y difusión.
El episodio se difundió por Facebook y rápidamente llegó a los medios. Nazaret nunca recibió de él un centavo, este nunca blanqueó su trabajo y la tuvo trabajando todo el mes de enero 14 horas por día. La compañera y pareja de Nazaret, Virginia, quien trabajaba también allí, presenció todo y tiene testimonios valederos.
El supuesto agresor, tras una discusión con Virginia a las 5 de la madrugada, donde ésta lo interpela por maltrato frente a los clientes y no dar descanso ni pagar un centavo en todo ese tiempo, este no dice una palabra, va corriendo hacia la habitación donde Nazaret dormía, irrumpe dentro y la levanta del cuello.
Como ella se hallaba durmiendo, la lleva volando por los aires hasta la habitación contigua, donde la tira sobre una mesa y la empieza a golpear repetidas veces. Virginia entra en ese momento y un músico que se encontraba en el lugar, la sigue.
Allí, el hombre en cuestión se le va al humo para golpearla, Nazaret se interpone, lo que habría desencadenado otra terrible golpiza de Mihalik sobre ella. Este músico, al que llaman “Trifa”, trata de calmar al agresor, diciéndole que no le convenía matarlas, como actuando por su bien.
La copropietaria del restaurant llamó en ese momento un remis donde despachan a las chicas, y ellas huyen a un hospital, luego de allí van a la comisaría a hacer la denuncia y vuelven con efectivos policiales a buscar sus pertenencias.
Nazaret a todo esto tenía lesiones y hematomas por todo el cuello y el resto del cuerpo. El agresor, negando todo lo sucedido, las habría amenazado diciendo que él ya había hecho una declaración también.
Una ex compañera de las chicas las asiló hasta la tarde cuando salía el ómnibus a Buenos Aires. En la terminal de ómnibus el agresor vuelve a apersonarse, amenazante, pero esta vez las chicas están acompañadas, y al verlas entrar en pánico la gente presente se interpone y este se retira sin poder acercarse a hacer efectiva su amenaza.
Este hecho seguramente seguirá teniendo otros episodios y se podrá saber la verdad de esta historia.