
Pero, sin duda alguna, el 2018 marcó un cambio importante en dos de los cinco canales de aire: El Nueve y el mencionado con anterioridad, Telefe. El primero de ellos decidió salir de la comodidad de las latas extranjeras y armar - a partir de ayer - una programación íntegramente en vivo. Y el segundo, aprovechó el auge de las novelas turcas y ya tiene en su grilla cuatro latas de ese país que sólo representan una inversión para la compra del embutido y un operador que presione el play a la hora del comienzo.
El Nueve (antes Canal 9) tuvo programación local hasta 2007 cuando en Daniel Hadad, propietario de la empresa, se la vendió al mexicano Ángel González, quien pertenece al grupo Albavisión. La primera compra fue por el 80% de la firma y en diciembre de ese año se firmó el 20 restante. Desde entonces, la marca puso una serie de latas mexicanas que permanecieron en pantalla hasta el año pasado con el estreno de "Mejor de Noche", "Confrontados" y "El Show del problema". La emisora ya tenía al aire "Qué mañana!" y "Bendita", que actualmente está en su temporada número 13. Desde ayer, El Nueve estrenó una programación completa en vivo y sumó a figuras que ya pasaron por El Trece y América como Guillermo López, José María Listorti y Denise Dumas.
El caso de Telefe es similar pero distinto. Similar porque también decidieron afrontar un cambio de programación y distinto porque no apuesta al vivo más allá de los programas de Zaira Nara y Damián De Santos, Verónica Lozano y Pampita. Quizá por esas cosas del destino, Telefe dejó de tener capitales españoles y ahora norteamericanos, Viacom. Tomás Yankelevich dejó de ser el programador directo del canal y la apuesta importante de la emisora es reflotar latas turcas y seguir exprimiendo a "Casados con hijos". Desde las 16.30 hasta las 19 tiene "La venganza de Iffet" y "Elife". Ya en el prime time puso a "Todo por mi hija" y "Kara para Ask".
No hay duda alguna que estos cambios fueron hechos con la intención de no ceder más audiencia y qué mejor idea que mirar a mis rivales para copiar formas y modelos. La televisión argentina bucea por aguas turbias y la claridad quizá pueda encontrarla en los programas en vivo. Veremos.