El primer caso, según la autora de “Energía nerviosa”, es agresivamente tóxico hacia los demás: alguien que es físicamente abusivo, te insulta o intenta derribarte anímicamente.
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Con el otro tipo, el nivel de falta de respeto o negatividad en su propia vida hace que sea tóxico estar cerca de ellos. “Como un alcohólico activo que solo quiere sentarse y quejarse de lo terrible que es su vida, pero se niega a aceptar cualquier ayuda”, afirmó.
Asimismo, el psicólogo y divulgador científico Greg Kushnick agregó que una persona tóxica generalmente no respeta los límites de otras personas y puede robar tu energía y motivación, afectando tu sentido de realidad.
"Las personas tóxicas generalmente no pueden ponerse en el lugar de otras personas y ajustar su comportamiento en consecuencia. Por lo general, tienen su versión de la realidad y se cierran a las perspectivas de otras personas", explicó a la mentada publicación.
Cómo lidiar con una persona tóxica
Uno de los mayores desafíos de enfrentar este tipo de comportamientos, según Kushnick, es que se debe evitar responder a las provocaciones respondiendo con toxicidad. Para protegerse, es crucial que nos conozcamos bien.
Esto nos permitirá reconocer cuando una persona tóxica está siendo abusiva, insultante o manipuladora. "Este autoconocimiento incluye su moral, valores y una aguda conciencia de sus factores desencadenantes", explicó Kushnick.
En tal sentido, es fundamental que definamos bien nuestros límites. "¿Qué estás dispuesto a tolerar? ¿Qué se considera demasiado? Para sentirte más preparado para enfrentar a una persona tóxica, debes recordar tus opciones sobre cómo puedes responder al comportamiento tóxico", agregó el psicólogo neoyorquino.
Por último, Kushnick aseguró que es recomendado obtener la opinión de un tercero que nos pueda ayudar a ver nuestros puntos ciegos y ofrecernos una perspectiva.