En ese sentido, señala que este puede actuar “de forma extraordinaria” a través de “la infección de lugares, la vejación a personas y la más extrema, que es la posesión”.
“Con el mandato de Cristo, la Iglesia, mediante el Ministerio del Exorcista, tiene el poder de expulsar los demonios que una persona posea, realizando el rito de exorcismo. Para esta Arquidiócesis he designado a los presbíteros Loyola Pinto y Héctor Fernando Campero como tales”, expresa en el comunicado.
“Todo lo que tenga que ver con este servicio tan delicado entra en absoluta reserva y discreción. Acompañemos con nuestra oración este ministerio”, concluye.
El anuncio, como era de esperarse, generó una enorme conmoción en toda la provincia. Según trascendió, el viernes de la semana pasada se practicó una ceremonia de exorcismo a una mujer en la catedral de la capital provincial.