"No hay evidencia de que los jugos detox eliminen toxinas"
Carbajal también se refirió a una de las principales promesas de estas preparaciones: “No hay evidencia científica de que los jugos detox eliminen toxinas del cuerpo”.
De acuerdo con la información citada por el especialista, organismos como la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y el Consejo Europeo de Información sobre Alimentación tampoco encontraron evidencia científica que demuestre esa capacidad depurativa.
Esto no significa que las frutas y verduras dejen de ser beneficiosas. Son alimentos que aportan vitaminas, minerales, fibra y otros nutrientes, pero esas propiedades no implican que los jugos tengan una función “detox” comprobada.
Qué pasa con la fibra al preparar un jugo
La forma de consumir frutas y verduras también modifica su composición. Cuando se exprimen, una parte importante de la fibra queda en la pulpa y no llega al vaso. En cambio, al licuarlas, la cantidad que se conserva depende del procedimiento y de si se utiliza toda la pulpa, explica el especialista.
La fibra contribuye al tránsito intestinal y sirve como alimento para las bacterias beneficiosas de la microbiota.
A partir de este punto, Carbajal plantea: “El producto que dice limpiar el intestino interrumpe el mecanismo que ayuda a limpiarlo”.
El especialista también advierte sobre lo que puede ocurrir cuando se reemplazan los alimentos habituales por jugos durante varios días. Según la información que cita, una alimentación basada exclusivamente en estas bebidas durante tres días puede modificar la microbiota intestinal y aumentar la presencia de bacterias asociadas con procesos inflamatorios.
En cambio, consumir frutas y verduras enteras permite conservar su estructura y su aporte de fibra.
El riesgo de los jugos preparados con ingredientes crudos
También existe una cuestión vinculada con la seguridad alimentaria. Las frutas y verduras crudas pueden contener microorganismos en su superficie y, si no se lavan y manipulan correctamente, estos pueden pasar a la bebida.
La situación merece especial atención cuando se compra un jugo recién preparado y no se conocen las condiciones de higiene. Según Carbajal, una manipulación deficiente puede favorecer la contaminación con bacterias como E. coli o Salmonella, capaces de provocar infecciones y cuadros gastrointestinales.
Por eso, es importante prestar atención a la limpieza del lugar, los utensilios y la manipulación de los alimentos.
Cuándo un jugo puede formar parte de la alimentación
El propio Carbajal aclara que consumir estas bebidas de manera ocasional no representa un problema para la mayoría de los adultos sanos.
La situación es diferente cuando el consumo se vuelve excesivo o cuando los jugos comienzan a reemplazar comidas completas durante períodos prolongados. En esos casos, una alimentación basada exclusivamente en bebidas puede dejar afuera nutrientes y componentes presentes en los alimentos enteros.
Los jugos de frutas y verduras pueden formar parte de una alimentación variada. Sin embargo, consumir los alimentos enteros permite aprovechar también su estructura y su contenido de fibra.