Aunque muchas veces se lo asocia con la alta cocina o con recetas sofisticadas de restaurante, el huevo poché —también conocido como huevo escalfado— es mucho más accesible de lo que parece. Su cocción en agua sin cáscara, sin aceite y sin fritura lo convierte en una opción saludable y elegante, ideal para quienes buscan sumar proteínas sin sumar calorías extra. Además, su yema cremosa y su forma delicada lo hacen perfecto para coronar tostadas, ensaladas, sopas o platos con palta.












