Una mujer que había sido condenada por mutilar los genitales de su amante recuperó la libertad tras cumplir ocho años de prisión. El ataque ocurrió en Córdoba en 2017, después de un encuentro sexual, y le había valido una pena de 13 años por tentativa de homicidio. Pese a que debía permanecer detenida hasta 2030, accedió a la libertad condicional cinco años antes.











