La estatua de San La Muerte que desató la polémica
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En las últimas semanas, Quinteros había alcanzado notoriedad pública por ser el propietario del predio donde se levantó una enorme estatua de San La Muerte en la localidad de La Bajada, sobre la Ruta Provincial 1.
La estructura, de aproximadamente 13 metros de altura, llamó la atención de vecinos, visitantes y devotos, además de generar debates por sus dimensiones y por la figura representada. El monumento cuenta con iluminación y forma parte de un predio que su impulsor definía como un espacio de fe y sanación.
Públicamente, Quinteros había explicado que la edificación estaba relacionada con una promesa personal y con su devoción hacia San La Muerte, una figura de religiosidad popular con seguidores en distintas provincias del norte argentino. En el lugar también se encuentran imágenes vinculadas al Gauchito Gil y otros símbolos de culto popular.
El comunicado de la Iglesia contra el monumento a San La Muerte
La repercusión que generó la obra motivó una respuesta pública del Arzobispado de Santiago del Estero, encabezado por el cardenal Vicente Bokalic, que remarcó que la Iglesia Católica no reconoce el culto a San La Muerte y advirtió sobre los riesgos de mezclar la fe cristiana con prácticas esotéricas o creencias ajenas al Evangelio.
“La Iglesia desea recordar con claridad que la auténtica fe católica no puede mezclarse con prácticas esotéricas, supersticiosas o sincretismos religiosos que terminan confundiendo la verdadera devoción cristiana”, señalaron desde el Arzobispado.
Y agregaron: “La fe en Jesucristo, único Señor y Salvador, vencedor del Mal y de la Muerte, nos llama a vivir una relación confiada con Dios, y no a buscar seguridades en elementos mágicos o creencias contrarias al Evangelio”.
En otro tramo del comunicado, las autoridades eclesiásticas sostuvieron que “ningún cristiano católico puede rendir culto a la muerte ni buscar en ella protección o salvación”, y remarcaron que “la verdadera fe está puesta únicamente en Jesucristo resucitado, vencedor de la muerte”.
Además, indicaron que “resulta incompatible con la fe católica participar en rituales, promesas o prácticas vinculadas a San La Muerte” y pidieron a la comunidad “discernir y no dejarse confundir por expresiones religiosas que mezclan símbolos cristianos con creencias contrarias al Evangelio”.
“Los cristianos no debemos vivir con miedo a maldiciones, amenazas espirituales o poderes ocultos, porque nuestra confianza está puesta en Dios”, concluyó el comunicado.