El primer paso consiste en realizar un lavado con agua para retirar la tierra, la suciedad visible y parte de los microorganismos y sustancias presentes en la superficie.
Cada fruta o vegetal debe colocarse bajo un chorro de agua fresca y limpia. En el caso de las verduras de hoja, como la lechuga, se recomienda separar las hojas y frotarlas manualmente.
El procedimiento puede hacerse sobre un recipiente o balde para recolectar el agua utilizada y posteriormente destinarla al riego de plantas o jardines.
Esta etapa se aplica a distintos alimentos frescos, entre ellos manzanas, tomates, zanahorias, kiwis y verduras de hoja.
Bicarbonato de sodio para quitar pesticidas de frutas y verduras
Después del lavado inicial, Rosero propone utilizar bicarbonato de sodio para tratar los residuos de pesticidas y agroquímicos que pueden permanecer adheridos a la superficie de los alimentos.
La preparación indicada consiste en disolver una cucharadita tintera de bicarbonato de sodio por cada litro de agua.
Los alimentos deben sumergirse en la solución y su superficie debe frotarse suavemente. Después, se dejan reposar durante 10 a 15 minutos.
Según explica el profesional, este procedimiento permite eliminar hasta un 85% de los pesticidas y agroquímicos presentes en la superficie externa.
La recomendación cobra especial importancia en las frutas que se consumen con cáscara. En el caso del tomate, si después del proceso persisten dudas sobre la piel, también se puede optar por pelarlo.
Cómo desinfectar frutas y verduras con lavandina
La última etapa está destinada a la desinfección microbiológica. Para ello, Rosero indica utilizar lavandina al 5,25%.
La proporción señalada es de 1 mililitro, o 1 cm³, de lavandina por cada litro de agua. Es indispensable emplear un producto puro de supermercado, sin aromatizantes ni otros aditivos químicos.
Los alimentos deben permanecer sumergidos durante 10 minutos. De acuerdo con la explicación del endocrinólogo, este procedimiento permite eliminar hasta un 90% de las bacterias, parásitos y otros microorganismos remanentes.
Una vez cumplido el tiempo, es necesario realizar un enjuague minucioso con abundante agua limpia para retirar cualquier residuo de lavandina.
Cómo lavar las frutas de superficie irregular
Algunas frutas requieren una atención especial debido a las características de su superficie. Es el caso de las frutillas, que presentan una textura irregular.
Para estos alimentos se recomienda realizar previamente un cepillado suave con un cepillo pequeño, seguido de un enjuague cuidadoso antes de aplicar el procedimiento de tres etapas.
Además, siempre que sea posible, se sugiere priorizar productos provenientes de agricultura limpia o cultivos hidropónicos, debido a su menor contacto directo con la tierra y con aguas de riego no tratadas.
Cómo conservar la lechuga fresca en la heladera durante 5 a 7 días
Una vez higienizadas, las verduras de hoja también requieren una adecuada conservación para prolongar su frescura.
Para mantener la lechuga fresca y segura en la heladera durante 5 a 7 días, Rosero propone eliminar primero el exceso de humedad mediante un escurridor o centrifugador de lechuga. La presencia de agua favorece el deterioro de las hojas.
Luego, recomienda colocar los vegetales en un recipiente hermético con una rejilla elevada en el fondo, de manera que las hojas no permanezcan en contacto con la humedad que pueda acumularse.
Por último, las hojas deben disponerse abiertas y en capas, alternando lechuga y papel absorbente de cocina.
Mantener las frutas y verduras listas para consumir permite, además, agilizar la preparación de las comidas y facilitar el acceso cotidiano a estos alimentos.