Ingredientes:
- 1 taza de polenta instantánea
- 4 tazas de agua
- Sal al gusto
- Aceite de oliva para engrasar
- 1 taza de queso cheddar rallado (o cualquier queso duro que se derrita bien)
- 1 tomate fresco, picado en cubos pequeños
- 1/4 de taza de cebolla morada, picada finamente
- 1 jalapeño fresco, sin semillas y picado finamente (opcional, para un toque picante)
- 1/4 de taza de crema (puede ser crema de leche o crema ácida)
- Perejil fresco picado para decorar
Instrucciones:
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Prepara la Polenta:
- En una cacerola grande, lleva el agua a ebullición. Agrega la polenta gradualmente mientras revuelves constantemente para evitar grumos. Cocina la polenta según las instrucciones del paquete. Agrega sal al gusto.
- Cuando la polenta esté cocida y espesa, viértela en una bandeja para hornear previamente engrasada y extiende uniformemente para que tenga un grosor de aproximadamente 1 cm. Deja enfriar y endurecer.
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Corta y Hornea la Polenta:
- Precalienta el horno a 200°C (390°F).
- Una vez que la polenta esté completamente fría y firme, córtala en triángulos o cuadrados para simular nachos.
- Coloca los trozos de polenta en una bandeja para hornear y hornéalos durante 15-20 minutos, o hasta que estén dorados y crujientes.
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Prepara los Ingredientes para el Topping:
- Mientras los nachos de polenta se están horneando, prepara los ingredientes para el topping. Mezcla el queso cheddar rallado, el tomate, la cebolla morada y el jalapeño (si estás usando) en un tazón.
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Monta los Nachos:
- Una vez que los nachos de polenta estén listos, sácalos del horno y colócalos en un plato grande o una tabla para servir.
- Espolvorea la mezcla de queso y vegetales sobre los nachos de polenta.
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Añade la Crema y Decora:
- Rocía la crema por encima de los nachos y espolvorea con perejil fresco picado para darle un toque de frescura.
¡Y ahí los tienes! Nachos de polenta caseros con los sabores clásicos, pero adaptados a ingredientes comunes en Argentina. ¡Espero que los disfrutes!











