La cárcel de Halden es la segunda más grande de Noruega y fue construida en 2010. Entre sus innovaciones, se destaca por contar un sistema de seguridad casi invisible, y su esquema de construcción imita al de la vida fuera de la prisión. Es decir, parece un edificio de viviendas o de oficinas. Nada parece convertirla en un centro de reclusión.




