Un voraz incendio se desató en un centro de distribución ubicado sobre la Ruta 7, en la localidad bonaerense de Francisco Álvarez, y generó momentos de extrema tensión por la magnitud del fuego, las explosiones y la cercanía con viviendas.
El fuego se desató en un depósito de pinturas y productos químicos sobre la Ruta 7, generó explosiones constantes y obligó a la autoevacuación de vecinos, mientras más de 25 dotaciones de bomberos intentan contener un incendio de gran magnitud.
Un voraz incendio se desató en un centro de distribución ubicado sobre la Ruta 7, en la localidad bonaerense de Francisco Álvarez, y generó momentos de extrema tensión por la magnitud del fuego, las explosiones y la cercanía con viviendas.
El foco ígneo comenzó poco antes de las 9 y rápidamente se expandió en el interior del predio, donde se almacenaban pinturas y productos químicos altamente inflamables.
Según relataron cronistas en el lugar, las llamas se concentraban en la zona central del depósito, desde donde emergía una densa columna de humo negro visible a varios kilómetros de distancia, incluso desde zonas como Haedo y la avenida General Paz.
Las detonaciones fueron una constante durante las primeras horas del incendio. Testigos y periodistas coincidieron en que se escuchaban estallidos de manera continua, lo que complicaba el trabajo de los bomberos y aumentaba el riesgo en toda la zona.
El fuego avanzó con rapidez debido a los materiales almacenados en el lugar, entre ellos pintura, cartón, madera y químicos. Las llamas comenzaron a salir por el techo del galpón y se extendieron hacia sectores de carga y descarga, donde había pallets y mercadería acumulada.
Al menos 25 dotaciones de bomberos de distintos cuarteles, entre ellos Moreno, General Rodríguez y San Isidro, trabajaban intensamente para intentar contener el incendio. En una primera etapa, el objetivo fue rodear el foco y evitar su propagación hacia propiedades linderas.
El operativo incluyó el cierre de calles, el corte del paso a nivel del ferrocarril Sarmiento y la presencia de equipos municipales. Además, los bomberos debieron utilizar equipos de respiración por la toxicidad del humo.
La cercanía del depósito con viviendas generó pánico en el barrio. Muchos vecinos decidieron autoevacuarse al sentir explosiones y ver cómo el fuego crecía sin control.
“Me despertó el temblor, vibraba toda la casa”, contó un hombre que vive frente al predio. Según su testimonio, las familias salieron por sus propios medios ante el temor de que las llamas alcanzaran sus casas.
Incluso, en medio del operativo, desde fábricas cercanas comenzaron a retirar elementos inflamables, como garrafas, para evitar una tragedia mayor.
Hasta el momento no se confirmó oficialmente si hay víctimas o heridos, aunque las autoridades indicaron que la prioridad es controlar el incendio antes de avanzar con peritajes.
El predio afectado sería parte de un complejo industrial que incluye varias actividades, lo que suma incertidumbre sobre los materiales involucrados y el origen del fuego.
Las próximas horas serán clave para determinar cómo se inició el incendio y evaluar la magnitud de los daños en una zona que aún permanece en alerta.