La psicóloga explica que la violencia sexual toma diversas formas. "Van desde obligar a la otra persona a realizar prácticas sexuales que no quiere, hasta situaciones más 'sutiles' como la insistencia cuando se ha manifestado explícitamente la negativa o el rechazo al uso de preservativo cuando se lo pide". Y agrega otra manera: la culpabilización hacia la otra persona por el deseo sexual insatisfecho.
Cómo se aborda una situación como la que relata Osito
"El primer punto es darse cuenta de que es una situación violenta donde media un abuso de poder", señala Mandarino. Y menciona que muchas veces, al ser dentro de la pareja, las propias víctimas invisibilizan esta violencia precisamente por el vínculo que las une al agresor.
Esa parece haber sido la vivencia en la familia de la ex Gran Hermano. “Se enteró años después en la televisión que eso había sido abuso", recordó.
Tras escucharla, Flor de la V reflexionó: "Culturalmente hay algo que estaba instalado, que el hombre tenía ese poder sobre la mujer. Era algo que estaba tan naturalizado que, como vos decís, tu mamá tardó en darse cuenta años. Seguramente les pasa a muchas mujeres y tu historia seguro hizo que muchas lo vean".
Al respecto la psicóloga detalla que, en muchas relaciones está instalada la creencia de que si uno quiere sexo, el otro tiene que ceder. "Esta es una manera de enmascarar la violencia sexual. Es importante que se sepa que, aunque medie un vínculo, eso no obliga a satisfacer sexualmente al otro cuando y como quiera".
Qué implicancias tiene para el resto de la familia
Osito se refirió a la decisión de su madre. "Le agradezco que me haya tenido, porque si bien yo estoy a favor del aborto, era la decisión de ella, y también el hecho de que lo haya podido sanar porque yo no lo traigo como un trauma”, comentó. “Ella lo pudo sanar, y de hecho mi papá antes de fallecer le pidió perdón".
"Cuando se vive en un ambiente violento, hay veces que se dificulta entender que eso no está bien y que hay otras formas de relacionarse que no están mediadas por la violencia", destaca la psicóloga. Y agrega que los efectos que esto conlleva para las víctimas pueden ser variados. "Desde sufrir miedo, ansiedad, maltrato, hasta la posibilidad de naturalización de esa violencia, considerándola necesaria".
“Lo pude entender a él después, no por eso que pasó, pero sí que el sufría este tipo de enfermedad”, dijo Osito sobre su padre.
"La familia debería ser un espacio seguro para todas las personas que la conforman, ese lugar donde encontrás contención, respeto, cuidado y afecto. Cuando hay violencia de cualquier tipo dentro de la familia esto no sucede, y todas las personas que conviven en ese ambiente sufren las consecuencias", señala Mandarino.