"Su intención de sembrar el caos durante toda la noche era evidente. Los insultos se dirigían a mi honor y a mi trabajo, así como intentos de menospreciar a quienes me acompañaban”, señaló
En ese mismo descargo, Mancuso añadió: “Incluso después de que lo ignoraran, persistió. Con otro joven, llegó a mi casa, entró, derribó una de las puertas y amenazó a todos. Intentamos desalojarlo, pero recurrió a la agresión física con uno de mis huéspedes, y tuvimos que llamar a la policía para contener la situación”.
Finalmente, el defensor buscó cerrar la polémica y anticipó que avanzará por la vía legal. “Estoy bien, al igual que mi familia y amigos, y hoy presentaré una denuncia ante la policía. Gracias por sus mensajes de preocupación, y no hablaré más sobre el caso”, concluyó.