Boca Juniors derrotó 2-0 a Newell’s Old Boys en la Bombonera, por la tercera fecha del Torneo Apertura, y dejó atrás el traspié sufrido en la jornada anterior frente a Estudiantes en La Plata.
El “Xeneize” recibió a la “Lepra” con el objetivo de reponerse de la caida ante Estudiantes de La Plata por 2-1 en la segunda jornada del campeonato.
Boca Juniors derrotó 2-0 a Newell’s Old Boys en la Bombonera, por la tercera fecha del Torneo Apertura, y dejó atrás el traspié sufrido en la jornada anterior frente a Estudiantes en La Plata.
Con goles de Lautaro Blanco y Leandro Paredes, uno en cada tiempo, el equipo dirigido por Diego Martínez mostró una imagen más sólida, fue efectivo en los momentos clave y se metió en la pelea por los primeros puestos de la Zona A.
El Xeneize asumió el protagonismo desde el arranque, empujado por su gente y con la clara intención de imponer condiciones. Con una presión alta y buen manejo de la pelota en el mediocampo, Boca fue llevando a Newell’s contra su propio arco, aunque le costó encontrar profundidad en los primeros minutos. La Lepra, en tanto, apostó a replegarse y salir rápido de contra, pero tuvo dificultades para sostener la posesión y generar peligro real.
La apertura del marcador llegó a los 24 minutos del primer tiempo, tras una buena combinación por la banda izquierda. Lautaro Blanco se proyectó con decisión, recibió dentro del área y sacó un remate cruzado que dejó sin chances al arquero rojinegro. El gol le dio tranquilidad a Boca, que a partir de ahí manejó el ritmo del partido con mayor seguridad.
Newell’s intentó reaccionar, pero se encontró con un equipo ordenado, que no dejó espacios y ganó la mayoría de los duelos individuales. La defensa azul y oro respondió con firmeza y el mediocampo logró cortar los circuitos de juego del rival. Así, el primer tiempo se fue con ventaja mínima para el local, que había sido claramente superior.
En el complemento, el conjunto rosarino salió con otra actitud y buscó adelantar sus líneas, aunque sin demasiada claridad en los últimos metros. Boca, lejos de replegarse, aprovechó los espacios que dejó Newell’s y generó varias situaciones para ampliar la diferencia.
Uno de los puntos altos del partido fue el debut de Santiago Ascacíbar con la camiseta de Boca. El ex Estudiantes jugó los 90 minutos, aportó equilibrio en la mitad de la cancha y se mostró firme tanto en la marca como en la distribución del balón. También tuvo su estreno Ángel Romero, quien ingresó en el segundo tiempo y le dio mayor movilidad al ataque. El delantero paraguayo fue clave en la jugada que terminó definiendo el encuentro.
A los 31 minutos del segundo tiempo, Romero recibió dentro del área y fue derribado por un defensor de Newell’s, en una acción que el árbitro sancionó como penal. Leandro Paredes se hizo cargo de la ejecución y no falló: remate preciso, fuerte y al palo, para establecer el 2-0 definitivo y desatar el festejo en la Bombonera.
Con el resultado a favor, Boca manejó los minutos finales con inteligencia, sin pasar sobresaltos y administrando la ventaja. Newell’s, en cambio, volvió a mostrar falencias futbolísticas y anímicas, y nunca logró meterse realmente en partido.
Con este triunfo, el Xeneize suma seis puntos y se ubica en la cuarta posición de la Zona A, recuperando confianza de cara a lo que viene. El próximo compromiso será el domingo, desde las 22:15, cuando visite a Vélez Sarsfield en el estadio José Amalfitani, en un duelo que promete ser exigente.