En medio del escándalo internacional generado por la salida intempestiva de Cristiano Ronaldo de la concentración de Portugal, la máxima autoridad institucional salió a poner paños fríos. Pedro Proença, presidente de la Federación Portuguesa de Fútbol (FPF), rompió el silencio para intentar desescalar la tensión mediática provocada por el conflicto entre el capitán y el entrenador Jorge Jesus. El dirigente calificó el cruce entre el delantero y el DT como un “malentendido” y aseguró que se trata de un asunto que se resolverá en el ámbito estrictamente privado del vestuario.




