La grabación difundida por un programa televisivo derivó en una crisis institucional dentro del club, que incluyó una reunión del bloque oficialista en el estadio Pedro Bidegain. En paralelo, los directivos César Francis y Christian Mera presentaron una denuncia penal por presunta defraudación.
En diálogo con TyC Sports, Moretti intentó defenderse: “Me están haciendo una cama. El dinero fue una donación y lo ingresé a la tesorería en el mismo acto”. Y lanzó: “El golpe es personal contra Moretti. El año pasado quisieron voltearme y no pudieron”.
Mientras tanto, la AFA convocó a su Comité de Ética, que evaluará los pasos a seguir en el marco de los artículos 22 y 23 del Código de Ética, referidos a actos de corrupción y cobro de comisiones indebidas. Las sanciones posibles van desde advertencias y multas hasta la expulsión o prohibición de ejercer actividades ligadas al fútbol.
Por ahora, San Lorenzo queda bajo una fuerte tensión institucional, mientras su presidente intenta defenderse dentro y fuera de los tribunales.