Luego del empate 1-1 entre la Selección Argentina y Venezuela por las Eliminatorias Sudamericanas, Lionel Messi expresó su frustración por el mal estado del campo de juego en el Estadio Monumental de Maturín, que estuvo marcado por la acumulación de agua debido a las intensas lluvias previas al partido. El capitán albiceleste no ocultó su malestar y consideró que el terreno fue un factor determinante en el desarrollo del encuentro.












