CAMBIO DE RACHA

Los secretos de la reunión en el vestuario que transformó a Boca y frenó la crisis: "Fue necesario"

Después de semanas de frustración, algo pasó en el vestuario de Boca que lo cambió todo: la peor racha de su historia quedó atrás y el equipo volvió a sonreír.

Los secretos de la reunión en el vestuario que transformó a Boca y frenó la crisis: Fue necesario. (Foto: archivo)

Los secretos de la reunión en el vestuario que transformó a Boca y frenó la crisis: "Fue necesario". (Foto: archivo)

Tras semanas de frustraciones, derrotas y un clima enrarecido, el plantel de Boca Juniors consiguió dejar atrás la peor racha de su historia: doce partidos sin conocer la victoria. La seguidilla negativa, que parecía interminable, llegó a su fin en los últimos dos compromisos, con triunfos frente a Independiente Rivadavia de Mendoza y Banfield, que permitieron al equipo sumar puntos clave para volver a meterse en la pelea dentro del Torneo Clausura.

El resurgir del Xeneize no se explica únicamente desde lo futbolístico. Según contaron algunos de los protagonistas, la clave estuvo en una charla interna del plantel que marcó un antes y un después. “Fue un quiebre necesario”, confesaron los jugadores, que reconocieron que el cambio de mentalidad fue la herramienta principal para dar vuelta la página.

El quiebre en Parque de los Patricios

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Todo comenzó después de la derrota frente a Huracán en Parque de los Patricios, un partido que el propio plantel calificó como el peor de la temporada. “Contra Huracán fue un golpe durísimo porque nunca pudimos encontrar el juego y fue el partido en el que nos sentimos más superados”, reveló Juan Barinaga, lateral derecho del equipo, en diálogo con Radio Continental.

Ese traspié, que significó la derrota número doce en la racha negativa, fue el detonante para que los jugadores se reunieran en el vestuario y se digan las cosas de frente. “Nos miramos a la cara y decidimos cambiar la situación del club”, contó Rodrigo Battaglia luego del triunfo ante Banfield.

La reunión que lo cambió todo en Boca

La charla no fue una más. Según Barinaga, sirvió para resetear la cabeza del plantel: “Tuvimos una charla muy positiva y nos hizo cambiar la mentalidad. Contra Racing, por más que no jugamos el mejor partido, adentro de la cancha había una energía distinta”.

El joven lateral, que llegó proveniente de Belgrano de Córdoba, dio detalles del encuentro: “Fue fundamental sentarnos a charlar. A veces, cuando no funcionan las cosas, es necesario ver la realidad. Llegamos al acuerdo de que era todo mental. Somos Boca, tenemos la camiseta más pesada y la mentalidad fue esa: salir a ganar, jugar cada partido como si fuera una final”.

En ese contexto, Boca recuperó la confianza y lo plasmó en la cancha. Primero con un triunfo clave en Mendoza ante Independiente Rivadavia, que devolvió aire, y luego con un sólido 2-0 frente a Banfield, que volvió a encender la ilusión de la gente.

El rol de Miguel Ángel Russo

En paralelo a la autocrítica del plantel, también fue clave la mano de Miguel Ángel Russo. El experimentado entrenador, que regresó al banco de Boca en medio de la crisis, comenzó a reacomodar las piezas hasta encontrar un once competitivo.

Uno de sus movimientos más importantes fue darle continuidad a Juan Barinaga como titular en el lateral derecho. El joven futbolista respondió con buenas actuaciones y terminó imponiéndose en la competencia interna frente a Luis Advíncula y Lucas Blondel, dos laterales de jerarquía y habituales en sus selecciones nacionales.

Poder ganarte un lugar en Boca es muy difícil. Luis y Blondel son dos animales, jugadores de selección. No te podés relajar un segundo porque te pasan por arriba”, reconoció Barinaga.

El peso de la camiseta y el cambio de mentalidad

El plantel coincidió en que la transformación fue más mental que futbolística. Para los jugadores, el quiebre fue entender que el problema pasaba por la actitud. “Lo fundamental era salir a ganar. Somos Boca, la camiseta más pesada del fútbol argentino. No importaba la racha ni el momento, había que jugar cada partido al 120% porque todos nos quieren ganar”, expresó Barinaga.

Esa mentalidad se tradujo en hechos. Contra Racing, pese a no lograr un gran nivel de juego, los futbolistas notaron un cambio: “Había otra energía adentro de la cancha”, remarcaron. Y esa nueva actitud se sostuvo con la goleada en Mendoza y el triunfo contra Banfield.

El respaldo a las figuras

Barinaga también habló sobre el rol de los referentes del equipo. En especial, destacó a Leandro Paredes, una de las figuras ante Banfield: “Es un honor terrible jugar con él. Te facilita todo. El otro día lo hizo con un toque, la jerarquía que tiene es impresionante”.

En cuanto a Edinson Cavani, que atraviesa un momento irregular de cara al arco, el lateral fue contundente: “A jugadores como Edi hay que bancarlos siempre. Sabemos lo que nos puede dar. No hay que ponerle mochilas pesadas porque las malas rachas se terminan. Lo importante es acompañarlo”.

Boca, de la tormenta a la ilusión

El cambio de imagen fue notorio. Hasta hace apenas unas semanas, Boca estaba sumido en críticas, dudas sobre el funcionamiento y con un clima interno que generaba preocupación. Hoy, tras los triunfos y la transformación actitudinal, el equipo volvió a ilusionarse con pelear en la parte alta del torneo.

Huevo, garra y corazón son mis bases, yo lo entiendo así”, explicó Barinaga, uno de los símbolos de esta remontada. La frase refleja el espíritu con el que el plantel intenta sobreponerse a la peor racha de su historia.

El vestuario, que supo hundirse en la desesperanza, hoy respira otro aire. La sensación de que el quiebre ya quedó atrás y de que la resiliencia fue la herramienta clave para recuperar el rumbo.

La exigencia de Boca

Jugar en Boca nunca fue fácil. La presión, la historia y la exigencia de la hinchada convierten cada partido en una prueba de carácter. El plantel lo sabe y lo reconoce. “No importa si ganamos o perdemos, siempre nos van a exigir más. Es la camiseta más pesada y eso lo tenemos que asumir”, señaló uno de los referentes tras el último partido.

La interna del equipo dejó una enseñanza: cuando el fútbol no aparece, es la mentalidad la que marca la diferencia. Y esa fue la carta que Boca jugó para salir del pozo.

El futuro inmediato

Con los triunfos recientes, Boca se acomodó en la zona de clasificación del Torneo Clausura y ahora sueña con mantener la racha positiva. La meta inmediata es sostener la intensidad y confirmar que la levantada no fue solo un impulso momentáneo.

El cuerpo técnico sabe que aún hay mucho por mejorar en lo futbolístico, pero celebra que el plantel haya recuperado la confianza. La charla íntima que comenzó como un gesto desesperado se transformó en el punto de partida de la remontada.

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