La vuelta de Julián Álvarez a las instalaciones del Atlético de Madrid tuvo lugar en un contexto de absoluta tensión y marcado hermetismo. El delantero argentino se reincorporó a la pretemporada del conjunto colchonero tras disfrutar de unos días de vacaciones posteriores al Mundial, en medio de los crecientes rumores que lo vinculan con un inminente traspaso al Barcelona.




