Qué pasó entre ellos en 2017 y por qué marcó un quiebre
El conflicto más fuerte estalló en 2017, cuando Tevez criticó públicamente a Riquelme durante su paso por el Shangai Shenhua, en China. Sus declaraciones generaron un impacto inmediato y tensaron el vínculo entre dos figuras que, hasta entonces, habían mantenido cierta cordialidad pública.
Carlitos fue tajante. “Cuando él jugaba no tenía amigos periodistas, ahora toma mate con ellos. Siempre trata de tirar para abajo a los jugadores de Boca, al cuerpo técnico… Riquelme era un ídolo adentro de la cancha, pero afuera deja mucho que desear”, señaló en aquel momento.
Las palabras abrieron una grieta inesperada que fue tema central en el mundo Boca durante meses. La distancia entre ambos se volvió evidente.
¿Reconciliación o convivencia respetuosa? Cómo están hoy
Con el correr de los años, tanto Riquelme como Tevez remarcaron que el conflicto quedó atrás. “Me llevo muy bien, ya está solucionado”, afirmó el Apache tiempo después, restándole dramatismo al episodio.
Román, por su parte, fue claro: no son amigos, pero existe un afecto genuino y un respeto profundo por lo que cada uno representa en la historia del club.
Hoy, su relación se ubica en un punto intermedio: sin cercanía personal, pero también sin tensiones abiertas. Distancia, respeto y reconocimiento mutuo parecen definir el presente de un vínculo que forma parte del ADN reciente de Boca.
Este domingo, La Bombonera será testigo de un nuevo capítulo. Uno que, más allá del resultado, volverá a poner frente a frente a dos de las figuras más influyentes de la historia xeneize.