San Lorenzo volvió a sacudir el fútbol argentino con una inesperada decisión. En pleno desarrollo del Mundial 2026, Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador del Ciclón luego de apenas tres meses al frente del equipo.
En medio del Mundial 2026, el Ciclón anunció el final del ciclo del entrenador tras apenas tres meses de gestión. La dirigencia actuó rápidamente y ya designó a quien se hará cargo del plantel de manera provisoria.
San Lorenzo volvió a sacudir el fútbol argentino con una inesperada decisión. En pleno desarrollo del Mundial 2026, Gustavo Álvarez dejó de ser el entrenador del Ciclón luego de apenas tres meses al frente del equipo.
El ciclo del DT llegó a su fin sin títulos y quedó especialmente golpeado por la eliminación en la Copa Sudamericana, uno de los principales objetivos que tenía la institución para esta temporada.
La salida del entrenador se produjo tras una serie de resultados irregulares y con un equipo que nunca terminó de consolidar una identidad futbolística.
Tras la salida de Álvarez, la dirigencia se movió con rapidez y designó a Walter Perazzo como entrenador interino. El ex delantero ya encabezó la primera práctica y será el encargado de conducir al plantel mientras los dirigentes avanzan en la búsqueda del nuevo director técnico.
Por el momento, Perazzo estará al frente del equipo en los próximos compromisos y tendrá la misión de mantener la competitividad del plantel en una etapa de transición.
El detonante definitivo fue la decisión de Álvarez de apartar a 10 futbolistas de los entrenamientos que arrancaron este lunes. Entre los separados figuraban algunos jugadores cedidos en préstamo, cuya salida la dirigencia consideraba viable y estaba dispuesta a negociar. Sin embargo, el conflicto se agudizó por la inclusión de futbolistas que la nueva conducción consideraba patrimonio del club: jugadores formados en las inferiores azulgranas o aquellos en los que San Lorenzo tenía porcentaje de su pase.
Desde la dirigencia argumentaron que entrenar de manera diferenciada perjudica el valor de mercado de esos futbolistas, lo cual representaba un perjuicio directo para las arcas del club.