Ante esta situación, Bodegas de Argentina sostuvo en el comunicado que "la industria vitivinícola está transitando con este evento una de las crisis productivas más importantes de su historia" que "afecta gravemente la producción de vinos y espumantes, sobre todo a las exportaciones, con la consiguiente pérdida de divisas para nuestro país y puestos de trabajo por la falta de un insumo clave", alertaron.
La cámara empresarial le exigió al Gobierno nacional "que se tomen medidas urgentes para evitar la situación de la falta de envases; de lo contrario habrá consecuencias negativas en toda la cadena agroindustrial".
Según el titular de la Federación Agraria Argentina (FAA), Carlos Achetoni, "el aumento de la demanda nacional e internacional superó la capacidad de producción de las fábricas locales; eso, sumado al incendio de una cristalera que agravó más la situación, y la falta de previsión de producción de las mismas hace que hoy lo que se produce quede en manos de las industrias concentradoras y ni siquiera ellas logren cubrir sus necesidades".
"Esta situación está provocando una acumulación de stock de materia prima que termina afectando al productor por la baja en el precio de sus productos; hablamos tanto de vinos, como aceites de oliva y conservas de todo tipo de frutas y hortalizas, entre otros productos", manifestó el titular de FAA.
Desde Bodegas de Argentina coincidieron en que "la única posibilidad de reemplazo es la importación de envases desde otros países" y solicitaron "liberar todo trámite de licencia de importación de envases de vidrio, garantizar la disponibilidad de divisas y exceptuar de todo gravamen a la importación de envases de vidrio".