Coronavirus

Consumo: cómo se reconfiguran los hábitos ante la segunda ola de la pandemia

Se consolidaron los pagos sin contacto, las actividades en casa y las compras más austeras. ¿Qué es el "hogar búnker"? La mirada de un experto.
por Julia D´Arrisso |
Consumo: Se reconfiguran los hábitos ante la segunda ola de coronavirus

Consumo: Se reconfiguran los hábitos ante la segunda ola de coronavirus

Las restricciones para combatir la segunda ola de coronavirus darán lugar a nuevos hábitos de consumo. Después de un año de pandemia, las limitaciones que impone la situación sanitaria obligarán a repensar algunas costumbres que ya se implementaron cuando irrumpió el virus y ahora se podrían terminar de consolidar.

La pandemia trajo aparejada la idea de la “nueva normalidad”, asociada a una vida con mayores limitaciones de circulación y prácticas que priorizan el cuidado sanitario, pero también reconfiguró la manera de consumir.

Para el especialista, Guillermo Oliveto, en realidad, la “nueva normalidad” generó cierta confusión. “Funcionó muy bien, entregó un concepto global, sincrónico, muy potente y fácil de implementar, pero un poco impreciso. Hablar de nueva normalidad es algo falso porque lo que estábamos viviendo de normal no tiene nada. Más bien este es un nuevo entorno, que tiene una serie de nuevas reglas ”, analizó en diálogo con A24.com.

Más pagos digitales

Entre los distintos hábitos que se motorizaron a raíz de la pandemia, uno de los más consolidados es el del comercio digital. “Tenemos un concepto de humanidad ampliada, que es la integración profunda e indefectible entre lo físico y lo digital. Eso deja al e-commerce como un actor sólido de la economía y la tecnología ya tiene una dominancia sobre la vida”, resumió Oliveto.

Comercio Digital Ecommerce.jpg
La pandemia consolidó la utilización de los medios de pago digitales y alejan el uso de efectivo.

La pandemia consolidó la utilización de los medios de pago digitales y alejan el uso de efectivo.

En relación con los mecanismos de pago, la pandemia alejó a las personas del manejo de los billetes físicos. De hecho, se disparó el uso de tarjetas de débito, que aumentaron 33% en el primer trimestre del año en comparación con el mismo período del año anterior y el efectivo perdió terreno, según figura en el Índice Prisma Medios de Pago. Ese mismo índice consignó que casi 40 millones de personas y empresas utilizaron dinero electrónico –billeteras digitales o tarjetas- en marzo, un 25,4% más que igual mes del año anterior.

La misma tendencia visualizaron en la plataforma Mercado Pago, que registró 8,1 millones de nuevos compradores, el doble de lo que reportaban antes de la pandemia.

El fenómeno no solo sucede entre los usuarios, sino entre los comercios, que incrementaron sus ventas online a través de links de pago, QR o Posnet. Lejos de tratarse de un fenómeno que haya encontrado su techo, en Mercado Pago estiman que “si en la actualidad alrededor del 10% del comercio minorista pasa por canales digitales, en 2024 podría superar 20%”.

Hogar-búnker

Las limitaciones a la circulación inevitablemente replegaron las actividades hacia adentro del hogar. Por eso, Oliveto también distinguió la aparición de lo que se conoce como el “hogar búnker”. “Es la idea de que tenemos que tener la casa preparada para cualquier cosa. Son casas gimnasio, oficina, restaurant”, describió.

De esta manera, avanza el auge en el consumo de todos aquellos productos vinculados a la decoración, la reparación y los productos de cocina. Además, también se revalorizan los espacios al aire libre, como los balcones, las ubicaciones cercanas a las plazas o las viviendas con patio.

Marcas propias

Otro de los hábitos que se siguen profundizando durante este último tiempo tiene que ver con el crecimiento de las marcas propias en los comercios, especialmente aquellos vinculados a primera necesidad o alimenticios. Por ejemplo, en el caso de la marca Carrefour, este tipo de productos representan el 17% de la facturación de la marca y para fines de año podría elevarse al 20%.

supermercado inflación indec precios
Mientras se mantiene la pandemia, las marcas propias ganan terreno en los comercios, especialmente aquellos vinculados a primera necesidad o alimenticios (Foto: Gabriel Lichtenstein)

Mientras se mantiene la pandemia, las marcas propias ganan terreno en los comercios, especialmente aquellos vinculados a primera necesidad o alimenticios (Foto: Gabriel Lichtenstein)

El avance en la elección de este tipo de productos tiene que ver principalmente con la aplicación de descuentos para los consumidores y en las ventas para la firma, ya que los productos propios se incrementaron un 43% en los últimos dos años.

Más austeridad

La contracara de la pandemia en materia económica tiene que ver con el impacto directo que recaerá sobre la informalidad laboral, la pobreza y la suba de precios. En cifras oficiales, la actividad cayó el año pasado 9,9%, la pobreza llegó al 42% de la población y los precios avanzaron de marzo a marzo 42,6%.

Con estos números, las tendencias se abocan hacia un consumo más ajustado y las compras están más vinculadas a productos necesarios. “Es una sociedad más austera, más pobre y más informal. Es la segunda peor caída del PBI de la historia y nos va a llevar unos cuantos años recuperarnos”, reflexionó Oliveto.

Se habló de