Finanzas

Dólar "cara chica": cómo saber si son falsos los billetes de 100 más antiguos

Si bien todavía siguen en circulación de manera oficial, la antigüedad de estos billetes los vuelve muy vulnerables para su falsificación. Qué medidas se pueden implementar para identificarlos.
Dólar cara chica: con menos medidas de seguridad

Dólar "cara chica": con menos medidas de seguridad, está más expuesto a falsificaciones. 

El dólar cara chica, todavía “conocido” como billete de 100 dólares emitido antes de 1996, se transformó en algo así como la oveja negra de la familia para la moneda norteamericana. En algunos lugares, directamente, se niegan a aceptarlos, incluso en muchos países de Latinoamérica. Mientras que por las calles de la “city porteña” suelen pagarse -si los aceptan- entre 3% y 5% menos de su valor.

Como si todo esto no fuera suficiente discriminación, por su antigüedad, el dólar cara chica también se encuentra entre los que ofrecen más facilidades para su falsificación. Claro, los billetes de US$ 100 que salieron a partir de 1996 poseen más y mejores medidas de seguridad para evitar su réplica, o al menos hacerla mucho más dificultosa que sus antepasados.

Pero tranquilos. Como la mismísima Reserva Federal de los Estados Unidos asegura que los billetes de dólar cara chica siguen vigentes y en circulación -aunque no se sabe hasta cuándo-, se encarga de facilitar y difundir algunas medidas que podemos tomar para identificar si se trata de un “cara chica” legal o falso.

En ese sentido, recientemente, el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires difundió una serie de recomendaciones para saber cómo detectar mínimamente cuándo se trata de billetes falsos de dólar.

Dólar cara chica: legal y en circulación

Pese a las medidas de seguridad que se implementan desde la Fed, algo así como el Banco Central de los Estados Unidos, el mercado negro de dinero falso no deja de crecer. Por eso, más allá de las tecnologías que circulan para detectarlos, también se recomienda conocer una serie de mecanismos sencillos para evitar sorpresas.

En este sentido, es importante saber que para detectar si un billete es o no falso, la clave es contar con los recursos visuales y táctiles para reconocer un dólar verdadero, tanto de los más recientes emitidos en 2013, como de las emisiones anteriores -como en el caso del dólar cara chica-, que nunca salieron de circulación y son moneda de curso legal.

Esto es importante repetirlo y dejarlo en claro por la "discriminación" que ya mencionamos al comienzo. Los billetes de dólar cara chica, que corresponden a 100 dólares con el retrato de Benjamín Franklin más pequeño, siguen vigentes. Ahora bien. Dada su antigüedad, es justo reconocer que se trata de billetes que están más expuestos a ser falsificados por las pocas medidas de seguridad que contienden.

Cómo reconocer si un dólar cara chica es real

En primer lugar, hay que remarcar que la recomendación más obvia es concurrir siempre a un banco o casa de cambio autorizada. Pero, si por alguna razón hay que recurrir al mercado paralelo, estas recomendaciones que comparten desde el Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires van a servir de ayuda.

Tocarlos es fundamental para sentir el papel: para detectar que los billetes de US$ 100 o alguna otra denominación sean falsos se recomienda el tacto como primer recurso. El tacto es utilizado por los cajeros en casas de cambio y bancos, ya que la textura del billete falso es más ordinaria que la del genuino. Los billetes falsos presentan al tacto una especie de cera, cuando el genuino es más fino pero no grasoso.

Mirar que no estén descoloridos: otra característica inconfundible de una falsificación es el color. Los billetes auténticos tienen combinaciones de colores pálidos y vivos, muy difíciles de copiar. La recomendación es comparar los colores con un billete genuino. En general, el color del papel en el dólar falsificado es muy claro, mientras que en el genuino es ámbar (entre un tono beige y uno blanco). Además presenta tonalidades brillantes y contrastes.

Observar el retrato y el borde del billete: el retrato genuino parece "vivo" y se distingue bien del fondo. El falso tiene menos detalles y los bordes se funden con el fondo. Por otro lado, las líneas finas en el borde de un billete original son claras y están unidas. En uno falso, generalmente, son difusas y no se distinguen correctamente.

Ver el número de serie: los números de serie genuinos tienen un estilo distintivo y están perfectamente espaciados. Están impresos con la misma tinta que el sello del Tesoro. En un billete falso, el número de serie difiere en el color y el detalle con respecto al sello del Tesoro. Tampoco están bien espaciados y/o alineados.

Identificar la marca o gota de agua: este es uno de los métodos más antiguos de seguridad. Diferencias de espesor en el papel crean zonas oscuras y claras, las que generan una imagen al trasluz. Se imitan con impresiones grasas, de cera o tinta amarilla. Los billetes falsos de US$ 100 presentan la figura de Franklin en forma muy obvia, que se ve a simple vista, lo cual no ocurre en los billetes verdaderos.

Técnica de la frotación: al doblar el billete con el dedo índice por la parte donde haya dibujo y color, se frota sobre un papel (de preferencia de color blanco) el cual dejará una marca verde oscuro, pero no quedará raspado en la parte que se frotó. Si eso ocurre, es porque se trata de un billete falso.

Hilo de seguridad segmentado: las partes del filamento aparecen en el frente del billete como segmentos plateados. Los falsificadores los imitan imprimiendo los segmentos con tinta metálica plateada. En los billetes genuinos, mirando al trasluz, se ve una línea llena. Bajo la lupa, las líneas en los billetes auténticos se ven nítidas, mientras que las falsificaciones se ven como puntos que crean la ilusión de una línea.

Descubrir las hebras con lupa: a la pasta del papel se agregan hebras de seda u otras fibras. Se pueden ver con una lupa. Los falsificadores las imitan con lápices de colores. Los dólares verdaderos muestran en alguna de sus dos caras una especie de pelusas o pedazos de hilo color café, mientras que las imitaciones carecen de ellos.

Utilizar luz violeta: bajo la luz violeta, el billete tiene que conservar su color, y todas las imágenes. La faja de seguridad (borde del billete) aparece en color fluorescente (sin que se lea el texto) en los billetes nuevos de 5, 10, 20 y 50 dólares. No así en los billetes de US$ 100, donde se ve la faja y se lee la sigla. Si en el billete de US$ 100 se ve la faja de amarillo oscuro, el billete es falso.

Por último, en algunos billetes falsos, bajo la luz violeta el papel se vuelve blanco por completo. También es importante dónde están los pequeños pelos de colores. Es decir, el billete presenta algunos pelos de colores adheridos, los cuales no resaltan ante la luz violeta.

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