Rompió el silencio

Integración es más que libre comercio

por Diego Guelar | 20 de feb de 2021 - 19:05
Integración es más que libre comercio
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Integración es más que libre comercio por Diego Guelar.
Integración es más que libre comercio por Diego Guelar.

El 25 de marzo de 1957 se constituyo la Comunidad Económica Europea (CEE) en la ciudad de Roma. La integraron, inicialmente, Alemania, Francia, Bélgica, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos.

Desde 1946, se venían discutiendo 3 visiones sobre el futuro de Europa: La de los franceses Jean Monnet y Robert Schuman, que pretendían fundar los “Estados Unidos de Europa” como proceso de integración política, económica y social; la del ministro de Finanzas alemán, Ludwig Erhard, que concebía a Europa solo como un mercado común; la de Winston Churchill, que definía a “Europa” como la “Europa Continental” y entendía al Reino Unido como un “fenómeno atlántico” asociado tanto a los EEUU como a Europa en el enfrentamiento al bloque comunista liderado por la URSS.

Inglaterra -hoy protagonista del Brexit- intentó organizar en 1973 la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), integrada por el Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Noruega, Finlandia, Portugal, Islandia y Austria, como alternativa “mercadista” a la CEE. Esta asociación fracasó y la mayoría de sus miembros se fueron integrando a la Actual Unión Europea (UE).

Este debate entre integración y libre comercio sigue vivo hoy en día.

El Mercosur tomo el “modelo europeo” de integración a diferencia de el Nafta norteamericano, el Asean del sudeste asiático, la Alianza del Pacifico y la reciente RCEP (Asociación Económica Integral Regional) liderada por China e integrada por 15 naciones asiáticas (atención al nombre elegido, clara señal de las intenciones hegemónicas chinas). Es la mayor del mundo, con 2.100 millones de habitantes y mas del 30% del PBI mundial.

Con todas sus deficiencias y después de 25 años de negociaciones, el Mercosur concreta su logro mas notable: suscribir un acuerdo de libre comercio con la UE, que abarca a 800 millones de personas, el segundo en tamaño del Planeta.

Lo distintivo de este acuerdo es que se realiza entre “dos proyectos con un vinculo de integración regional especial y único” (mas allá del mayor desarrollo europeo).

Cuando en la reciente cumbre entre los Presidentes Bolsonaro y Lacalle Pou se hablo de “flexibilizar” el Mercosur, subyace la idea de transformar el Mercosur -proceso de integración paulatino entre las naciones sudamericanas- en una mera “Zona de Libre Comercio” que destruye el vinculo estratégico entre nuestras naciones, recuperando cada país su independencia plena de negociación individual. Los “liberales tradicionales” aplauden esta propuesta.

No así, los que pensamos que la integración es una visión superadora de los viejos nacionalismos y nos plantea una nueva forma de “soberanía compartida” que nos permite negociar en mejores condiciones frente a un mundo de alta concentración del poder en un grupo muy reducido de grandes potencias.

Es así como la “soberanía compartida” se convierte en una “soberanía posible” al constituir una nueva entidad - el Mercosur- representando la quinta economía mundial, con 300 millones de habitantes y 15 millones de kilómetros cuadrados.

El Mercosur cobija a la región Amazónica, el Pantanal y la Patagonia, la tercera cuenca navegable del mundo -la Hidrovía- una proyección estratégica sobre el Atlántico Sur y la Antártida, y una reserva alimenticia, acuífera, mineral, gasífera y petrolera, entre la primera era y la tercera era del planeta.

¿Vamos a seguir apostando por el aislamiento o vamos a desarrollar un esquema de “integración abierta” que nos permita vincularnos a los grandes mercados y fuentes centrales, ciencia y tecnología avanzada (China, USA y la UE)?

Estamos viviendo tiempos confusos. Decisiones equivocadas coyunturales pueden causar retrocesos permanentes difíciles de revertir en el futuro. No lo hagamos.

Diego Guelar, ex embajador argentino en Estados Unidos, Unión Europea, Brasil y China