Durante el primer año habrá un financiamiento neto el FMI equivalente al 0,7% del Producto Interno Bruto (PIB), para recuperar reservas. Y se sumaría un financiamiento extra de US$ 2.600 millones de otros organismos multilaterales, para ayudar a cerrar el bache fiscal de este año.
En ese marco, se proyecta que la cuenta corriente externa se mantendrá en superávit, y junto a un aumento de la inversión extranjera directa (IED) y la entrada de flujos oficiales netos, facilitará una acumulación de reservas netas de US$ 15.000 millones a lo largo del programa, entre otras metas propuestas.
Tras la aprobación del acuerdo, se realizó un giro de 9.650 millones para cubrir los vencimientos de la Argentina, que se ubicaban en 2.800 millones de dólares. Con el acuerdo de la revisión de mayo, se realizaría un segundo desembolso de 4.000 millones de dólares.